sábado 21/5/22
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Abascal observa a Mañueco durante la toma de posesión. NACHO GALLEGO

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha jurado su cargo con lealtad al rey, y prometido hacer guardar la Constitución y el Estatuto de Autonomía. El acto simbólico ha abierto la toma de posesión, que continúa con la presentación de su nuevo gobierno.

En la convocatoria posterior al discurso oficial, Mañueco ha defendido que la elección se ha guiado por la máxima de lograr un gobierno "fuerte., sólido, estable y con experiencia". En este empeño, junto con el vicepresidente de Vox, García Gallardo, la consejería de Presidencia será para Jesús Julio Carnero; Economía y Hacienda para Carlos Carriedo, que será además portavoz; Industria, Comercio y Empleo para Mariano Veganzones; Medioambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio para el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones; Agricultura y Ganadería para Gerardo Dueñas; Sanidad para Alejandro Vázquez; Familia e Igualdad de Oportunidades para Isabel Blanco; Educación para Rocío Lucas; Movilidad y Transformación Digital para María González; y Cultura, Turismo y Deporte para Gonzalo Santonja. "Son los mejores hombres y las mejores mujeres", ha sentenciado el presidente, quien ha explicado que sale Ángel Ibáñez, quien "ocupará la vicepresidencia del grupo parlamentario del PP".

Sobre la entrada de María González, la única novedad al margen de los elegidos por Vox, el presidente ha incidido en que ya estaba en la estructura y buscaba "un perfil técnico". Mañueco ha expuesto que es "un gobierno que funciona de manera única y unánime". "El roce en la gestión hace la vinculación necesaria entre todas las consejerías", ha apuntado.

El líder autonómico ha aclarado que va a estar "vigilante con el Gobierno de España para que cumpla con todos los españoles", tras el aviso de la ministra de que controlará el cumplimiento de las leyes de Violencia de Género y Memoria Histórica. "El Gobierno de Sánchez está demostrando una y otra vez incapacidad para gestionar la situación económica", ha señalado.

Mañueco ha evitado hacer consideraciones sobre la falta de Feijóo y se ha centrado en que "pasado mañana se aprobará un plan anticrisis". No habrá presupuesto para este año, sino que se centrarán en diseñar el del año que viene "para que sea una realidad después del verano", según ha trasladado el líder autonómico, quien ha reseñado que aún no están elegidos los senadores por elección de las cortes autonómicas.

Mañueco compromete que será "el presidente de todos, sin distinción de ideologías". El revalidado presidente de la Junta agradece a su familia, al partido y a Vox que le hayan "permitido presidir Castilla y León", además de que hace referencia a Rajoy, a Lucas y a Herrera por sus "enseñanzas" y el "legado".  "Ya he trasladado a Feijóo mi agradecimiento por su apoyo, que siempre lo he tenido, en lo político y en lo personal", recalca. 

El presidente de la Junta insiste en que "la política de ser el arte de mantener activo nuestro progreso, el motor para mover a los pueblos, pero siempre desde la racionalidad, el realismo y la prudencia". "En política no hay redentores", advierte Mañueco, que recalca que "esta es una tierra de oportunidades". "Castilla y León posee muchos recursos para ser una tierra competitiva, ilusionada y abierta. Ante todo quiero una Castilla y León activa", subraya.

En su discurso, Mañueco reclama "una Castilla y León ambiciosa que nos oriente, con un constante empeño por mejorar", pero también "firme que confíe en nuestras posibilidades". El presidente de la Junta avisa de que "no cabe la indolencia" en los "progresos sociales" y propone que "la educación sea la que aliente seguir el ejemplo de los mejores de los nuestros". El político del PP avisa de que promoverá que "la igualdad de oportunidades no sea una equiparación a la baja". "Voy a poner todo mi trabajo, mis conocimientos y voluntad en hacer cesa Castilla y León que ambiciono", concede, tras insistir en que "Castilla y León debe ser el empeño de todos".

El recién nombrado presidente afianza que llevará a cabo "la gestión frente a la política de gestos". "Ahora que toda España nos observa la vamos a poner de moda. Con el trabajo y la colaboración de todos podemos hacer más grande a Castilla y León, con esperanza y ilusión", remata su discurso Mañueco.

El final del discurso abre paso a la línea de saludos, palmadas y abrazos con los miembros de su partido que han acudido a apoyarle. Entre ellos, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien ha tenido un gesto cariñoso a la hora de dar la enhorabuena al revalidado presidente de la Junta.

Tudanca: "Mañueco ha elegido a la extrema derecha antes que a Castilla y León"

El líder del PSOE, Luis Tudanca, muestra su "respeto a las instituciones", pero avisa de que "el PP ha hecho la peor elección, pactar con la extrema derecha, primar llegar al poder sobre cualquier otra consideración". "El nuevo PP ha elegido antes a la extrema derecha que a Castilla y León", recalca, tras avisar de que "España y Europa nos observan avergonzados".

Tudanca insiste en que han pactado "con quienes quieren acabar con las autonomías". "Ha hablado de ser el presidente de todos y han utilizado el parlamento para hacer un acto partidista, que blanquee la deriva de Feijóo y sus pactos con Abascal", señala.

Igea: "Hoy hay más temores para los más débiles"

El plantón simbólico de la UPL deja paso al procurador de Ciudadanos en el análisis de la toma de posición. Francisco Igea incide en que "sólo quedan dos espacios en la política española: el de Yolanda Díaz y el de Santiago Abascal". El líder naranja cuestiona si "la política sirve a los derechos de los más débiles en Castilla y León", tras aludir a las mujeres, a los inmigrantes y a "los adolescentes que no saben si lo que sienten es bueno o malo".

 Igea incide en que "hay más temores para los más débiles" y critica "el gesto cobarde" de Feijóo por no acudir a la toma de posición. "Si no te gusta lo que ha ocurrido tienes que decirlo y si no te gusta, también", separa.

La segunda vez de Mañueco

Mañueco (Salamanca, 1965) jura hoy su cargo como presidente de la Junta de Castilla y León. Es la segunda vez que lo hace tras la de 2019, aunque ahora ha cambiado de socio de Gobierno y la entrada de Vox en su gabinete le sitúa ante el reto de mantener vigentes los «principios y valores» de su partido en materias como la violencia de género, la inmigración, las relaciones con Europa y el Estado de las Autonomías, entre otras cuestiones.

El pacto con Vox, el primero que incorpora a este partido a un gobierno autonómico en España, ha mantenido encendido el foco político y mediático nacional que apunta a esta Comunidad desde principios de año, como consecuencia de un adelanto electoral visto como el inicio de un ciclo que proseguirá con los comicios en Andalucía, los municipales y las elecciones generales, y que ha situado a Mañueco en el centro de todas las miradas tras un resultado que deparó 31 procuradores al PP —a diez de la mayoría absoluta (41)— y que situaron a Vox (13) como único socio viable.

Las dificultades para cerrar el pacto de gobierno con Vox, tanto en su formato del 10 de marzo que le sirvió para desbloquear ‘in extremis’ la formación de gobierno aunque fuera a costa de ceder la Presidencia de las Cortes, como el posterior con la letra pequeña en materias como la violencia de género —con la concesión de tramitar una ley contra la violencia intrafamiliar antes de agosto— y la memoria histórica »—aprobarán un nuevo decreto de «concordia»—, tienen que ver con evitar por parte del PP que el discurso de Vox debilite esos principios a los que Mañueco apeló en el reciente Congreso del PP.

«Que nadie ponga en duda que lo que va a regir son los principios, los valores y las políticas del PP, esa será la guía para los próximos 4 años, como lo ha sido en los últimos 35 años», resumió en Sevilla ante sus compañeros de partido, incluido el nuevo líder, Alberto Núñez Feijóo, que ha tratado de desvincularse de este pacto de gobierno con su ausencia tanto en la sesión de investidura como en el acto de hoy.

Feijóo sobre Vox

Desde la distancia, marcada también por el hecho de que no ha contado con representantes del PP de Castilla y León para los principales cargos de la nueva dirección nacional del partido, Feijóo ha optado por defender el acuerdo con Vox en Castilla y León como única alternativa a la repetición electoral y ha rechazado que desde la izquierda se pueda cuestionar la política de pactos.

Este argumentario ha sido adoptado por Mañueco, quien en la sesión de investidura respondió a las críticas de la oposición por su pacto con Vox desdeñando las «lecciones» con apelaciones a los acuerdos del PSOE con Unidas Podemos y otras formaciones nacionalistas e independentistas.

El principio de realidad se ha impuesto y Mañueco ha dejado atrás aquella idea de gobernar en solitario, vista ahora como un posicionamiento de máximos para afrontar una negociación con Vox, que ya ha anunciado que este acuerdo no colma sus ansias de «cambiar el rumbo» en esta Comunidad, pero sobre todo en España (y Andalucía), donde ambos partidos compiten en el mismo espectro electoral.

 

Vox, sobre la ausencia de Feijóo: no es el momento de sentirse «ofendiditos»

Lo que arranca hoy es un nuevo capítulo de la vida de supervivencia política de Mañueco, quien estos días remarca que lleva 39 años afiliado al Partido Popular.

Fue Juan Vicente Herrera, recién aterrizado como presidente para sustituir al nombrado ministro Juan José Lucas, quien le nombró en 2001 como consejero de la Presidencia y seguidamente secretario general del PP de Castilla y León, lo que le convirtió en su hombre de confianza en el partido y donde permaneció hasta ascender a presidente, también para suceder a Herrera, en 2017 con unas primarias que ahora investiga la Justicia.

Por el camino, diez años como consejero, seis al frente de la cartera de la Presidencia y otros cuatro al cargo de una Consejería que fue más simbólica que de contenido, ya que era de Interior y Justicia, una competencia esta última que Castilla y León reclamaba asumir pero que aún hoy no tiene y que ha renunciado a reclamar, y después dos legislaturas como alcalde de Salamanca, su ciudad.

Mañueco afrontar ahora una nueva legislatura, tras la anterior marcada por la pandemia de la covid y por una cohabitación con Ciudadanos que le servirá de referencia para lidiar con la fraguada ahora con Vox, al que también promete 4 años pero que está por ver en qué acaba, dados los precedentes y los intereses que ambos partidos defenderán a nivel autonómico y nacional.

La toma de posesión será hoy a las 12 de la mañana en las Cortes de Castilla y León. Después, Mañueco hará público sus consejeros.

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