viernes. 27.01.2023

Vox tomó ayer el termómetro de sus bases con un acto central en la Plaza de Colón de Madrid bajo el lema ¡Sánchez, vete ya!, secundado por otras concentraciones en capitales de provincia contra las últimas políticas del Gobierno de coalición, sobre todo la derogación del delito de sedición. Santiago Abascal tocó todos los temas candentes en un discurso vitoreado por miles de personas —25.000, según la Delegación del Gobierno, 80.000 según los organizadores— que estaban ataviadas con las banderas verdes de Vox y de España. El presidente del partido ultraconservador también dejó recados al PP, apartándose de su moderación y de su querencia por los pactos con el PSOE.

Como no podían ser de otra manera, Abascal centró su crítica en la polémica aplicación de la ley del ‘solo sí es sí’, impulsada por una ministra «que está enloquecida» por sus «políticas criminales» para que acaben «saliendo a la calle violadores y pederastas», dijo en referencia a Irene Montero. Sobre los ataque de su partido a la titular de Igualdad en el Congreso el pasado miércoles, afirmó que el Gobierno «no quiere que haya libertad de expresión».

«Llevarles la contraria es violencia según ellos. Tienen la lengua muy larga y la piel muy fina, pero España no se va a callar», avanzó. Una polémica, añadió, que ha aprovechado el Ejecutivo para «victimizarse con el numerito» de la ministra.

El líder de Vox centró su ensañamiento verbal contra el presidente Pedro Sánchez, por ser un «jefe de demoliciones que quiere triturarlo todo» y que «no tiene escrúpulos», sostuvo.

También se refirió el líder de Vox a los diputados «de la violencia extrema» que «no van vestidos decentemente» al Congreso. «Todo el mundo va decentemente vestido, los policías con uniforme, los ujieres, los camareros, menos algunos diputados que van de mala manera y a saber si están aseados. ¿Y estos son los hablan de degradación del Parlamento? Pues no estaría de más un control de estupefacientes a la entrada», sugirió entre los aplausos de los presentes en la concentración.

Abascal sobre Montero: «Está enloquecida»