viernes. 02.12.2022

Tras la ruptura en Castilla y León, la Junta de Andalucía resiste como único ejecutivo autonómico superviviente de las coaliciones puestas en marcha en 2019.

En enero de ese año, Andalucía fue pionera en poner en marcha una coalición de gobierno entre el Partido Popular y Ciudadanos que seis meses después, tras las elecciones autonómicas y municipales de ese año, proliferó en ayuntamientos y comunidades autónomas de todo el país. Tres años después, tras las estrepitosas rupturas de Madrid, Murcia y, recientemente, Castilla y León, el andaluz es el único superviviente entre los gobiernos autonómicos sustentados en un modelo bipartito que no hace mucho tiempo pareció reconfigurar el espacio liberal-conservador español y que ha terminado por languidecer conforme se reducía hasta la insignificancia el respaldo electoral a la formación fundada por Albert Rivera.

Si el presidente de la Junta no adelanta la convocatoria electoral pese a los augurios demoscópicos de una victoria amplia es porque la actual fórmula de gobierno PP-Ciudadanos es para Juanma Moreno mucho más cómoda que el eventual escenario de un ejecutivo compartido con Vox. Para el PP es tan importante sacar una ventaja decisiva sobre el PSOE como evitar que su socio desaparezca del mapa político.

Andalucía, último bastión de los pactos de gobierno entre PP y Cs
Comentarios