sábado. 03.12.2022
Las centrales sindicales restaron importancia ayer a la convalidación en el Congreso del decreto ley de la reforma del subsidio de desempleo. Ni les desanima ni tendrá efecto descorazonador de cara a la jornada del 20-J. Sin embargo, los secretarios generales de CC. OO. y UGT, Cándido Méndez y José María Fidalgo, reprocharon al Gobierno central que «pretenda contraponer el derecho a la huelga a la legitimidad parlamentaria» y recordaron que, como tal, el decretazo tiene validez desde el día siguiente de su publicación en el BOE. En Sevilla, y en palabras de Méndez -porque Fidalgo sufre una seria afonía-, «es una decisión sin precedentes (...) El señor Aznar, el 24 de mayo, como un Hernán Cortés de pacotilla quemó las naves y ahora pretende esconderse detrás del Parlamento como un caracol». Según los líderes sindicales el jefe del ejecutivo ya intento hacer desistir a los trabajadores de ir a la huelga con la firma del decreto ley. «Demostró así que no conoce a los trabajadores. Fue un error de cálculo», sentenció Fidalgo. Además, CC. OO. y UGT denunciaron que el Ministerio que dirige Juan Carlos Aparicio, está enviando una carta a los trabajadores eventuales agrícolas con «publicidad engañosa». En la misiva se les garantiza que con el decreto no va a haber ningún cambio, pero a pie de página y en «letra minúscula» se señala que «el contenido de la carta no garantiza el compromiso de la Administración ante posibles acciones futuras». Tampoco los empresarios se libraron de la reprimenda. Advirtieron a quienes puedan estar menoscabando u obstaculizando el ejercicio del derecho fundamental como es la huelga que podrían incurrir en un delito de coacciones, en su opinión. También insistieron en el absoluto convencimiento de que el 20-J será un triunfo. Mínimos sin acuerdo El Consejo de Gobierno de Madrid aprobó ayer un decreto mediante el que se establecen los servicios mínimos para la jornada de huelga general convocada para el próximo día 20 sin que se haya conseguido alcanzar un pleno acuerdo con las centrales sindicales después de tres días de «intensas» negociaciones. Según explicó el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, las principales discrepancias se han centrado en el sector de los transportes.

La aprobación no frena el ímpetu sindical de cara al 20-J
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