martes. 28.06.2022

Argelia mantiene el pulso diplomático con España pese a recular ante la Unión Europea

Bruselas entabla contactos con el país vecino y Calviño vincula la postura de Tebune al alineamiento con Rusia
                      Sánchez, ayer, durante la reunión mantenida con el primer ministro de Letonia, Arturs Krisjanis Karins, en la Moncloa. EMILIO NARANJO
Sánchez, ayer, durante la reunión mantenida con el primer ministro de Letonia, Arturs Krisjanis Karins, en la Moncloa. EMILIO NARANJO

Tras una semana frenética cargada de amenazas, la crisis diplomática con Argelia ha entrado en un ‘impasse’. Madrid y Bruselas siguen sondeando conjuntamente las consecuencias comerciales mientras el Ejecutivo argelino mantiene el pulso con España y el bloqueo de las transacciones bancarias. Todo pese a que su delegación en Bruselas aseguró el viernes, tras recular ante la Comisión Europea, que tales represalias no existían. En este contexto, la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, vinculó ayer la postura de la nación magrebí a un «alineamiento» cada vez mayor con Rusia.

La acusación de Calviño fue el único fogonazo de una jornada marcada por los discretos contactos que mantuvieron representantes de la Comisión Europea con el Gobierno de Abdelmayid Tebune para analizar el impacto de sus medidas y si estas violan los tratados firmados entre Argelia y la UE. La portavoz de Exteriores comunitaria, Nabila Massrali, abogó por la solución dialogada pero reiteró la intención de Bruselas de «hacer frente a cualquier tipo de medida coercitiva».

Operaciones imposibles

Cinco días después de la ruptura de relaciones de buena vecindad, los empresarios siguen sufriendo la congelación de unas relaciones comerciales que, aunque oficialmente no se encuentran rotas, en la práctica les impide realizar cualquier operación con ese país. Por ahora, la oficina comercial del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio —el departamento del Gobierno con las competencias para las relaciones empresariales— se encuentra en contacto con los negocios españoles afectados para «verificar si hay normalidad».

La reunión del Consejo de Ministros argelino del domingo acabó sin ninguna medida explícita ni referencia pública ante los medios para abordar este problema diplomático agravado en su vertiente empresarial. Varios empresarios han confirmado durante el fin de semana el bloqueo de sus operaciones y la imposibilidad de realizar transacciones bancarias para desarrollar sus negocios con Argelia.

«Si se verifica que persisten los obstáculos al comercio con España y por lo tanto al sector exterior europeo, la UE dispone de un amplio abanico de instrumentos», explican fuentes del ministerio dirigido por Reyes Maroto. Se trata de aplicar «medidas coercitivas», apuntan estas mismas fuentes. Aunque insisten en «privilegiar» el diálogo para solucionar las diferencias.

Por ahora, el principal cordón umbilical que mantienen España y Argelia, el del gasoducto Mezgaz (el que une a través de Almería), no se ha visto resentido. Las operaciones de transporte de gas continúan su ritmo habitual, aunque en los últimos meses la dependencia energética con el vecino del norte de África ha ido disminuyendo. Hasta mayo, el 23% del gas importado por España procedía de Argelia, frente al 43% de todo 2021, encumbrando al mismo tiempo las relaciones con Estados Unidos y el acercamiento a la administración de Biden, el país que ya es el primer proveedor de gas y petróleo de España.

Argelia mantiene el pulso diplomático con España pese a recular ante la Unión Europea