viernes 14/5/21

Ayuso: «Estas elecciones las ha causado la injerencia de Moncloa»

Una contundente victoria electoral de Isabel Díaz Ayuso no tendrá efecto, al menos no un efecto inmediato, sobre la supervivencia del Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos, pero la presidenta de la Comunidad de Madrid tiene claro que es su cartel de látigo o némesis del Ejecutivo nacional -al que también han contribuido activamente los partidos de la izquierda- lo que da gasolina a su campaña. «Estas elecciones las ha causado la injerencia de la Moncloa —argumentó ayer la dirigente popular, durante un acto en Collado Villalba—. Madrid es un proyecto incómodo para Pedro Sánchez y Pablo Iglesias». La jefa del Ejecutivo regional alentó así de nuevo la idea de que, de no haber adelantado los comicios, habría sido víctima de una moción de censura como la que pactaron, finalmente sin éxito, los socialistas y Ciudadanos en Murcia. Pero sobre todo se erigió en la única opción para ejercer un voto de castigo contra el Gobierno.

«Llevan veinte años tratando de entrar en Madrid, siempre con la Sanidad pública (como excusa) para meter miedo a los mayores, porque su hoja de ruta para desmembrar España encuentra en Madrid un muro», llegó a decir en un cóctel en el que tambíen echó mano de los recientes acercamientos de presos de ETA a las cárceles vascas y el traspaso de las competencias de prisiones al Gobierno de Iñigo Urkullu . «Esa hoja de ruta de la mano de sus socios independentistas aquí en Madrid explota. Sánchez tenía su plan, y estas elecciones han cambiado de rumbo, y por eso va soltando ministros, y usa la televisión pública y el CIS», añadió.

El discurso le funciona, a tenor de las encuestas, en parte porque encuentra el eco perfecto en las intervenciones de sus rivales. Angel Gabilondo comenzó la campaña asegurando que no gobernará con «este Iglesias» y que su apuesta es un ejecutivo pactado con Más Madrid, el partido de Iñigo Errejón, y Ciudadanos. Pero a estas alturas nadie duda de que aquello fue pura retórica y de que las cuentas de los socialistas pasan por una alianza con los dos partidos a su izquierda. Entre otras cosas, porque es más que dusoso que la formación de Inés Arrimada logre representación en la futura Asamblea regional y, aunque lo hiciera, ya ha dejado claro que no está por la labor de esa entente.

Si Gabilondo elude el cuerpo a cuerpo con la presidenta popular, ni el resto de protagonistas de su campaña, empezando por el propio Sánchez y siguiendo por la última incorporación, la ministra de Industria Reyes Maroto, lo hacen.

Pablo Iglesias

Y tampoco Iglesias, que ayer coincidió con ella en la idea de que el 4-M también va de refrendar la gestión del Ejecutivo central. «Este año ha sido especialmente duro comprobar cómo el Gobierno de la Comunidad de Madrid usaba de rehenes a los ciudadanos y usaba la pandemia para intentar hacer caer al Gobierno de coalición -se lamentó, durante un mitin en Alcalá de Henares-; Para la derecha, Madrid es una oportunidad para tratar de revertir lo que los españoles decidieron en las urnas».El exvicepresidente, que con el salto a la política madrileña y la renuncia al cargo ha logrado conjurar el riesgo de que Unidas Podemos no lograra siquiera el 5% de los votos necesarios para obtener escaños, no se anduvo con eufemismos. «Para la derecha, lo público es una mierda. Por eso hay que tomar medidas difíciles», adujo. Al mismo tiempo, el candidato del PSOE prometía en otro acto crear en Madrid «el mayor centro de alto rendimiento de Europa en Ciencia y Salud». La pandemia mediatiza en buena medida la campaña electoral y ningún partido ha renunciado a utilizarla como arma contra el adversario. Mientras Ayuso, y también Vox (a quien aparentemente necesitará para gobernar), acusan a Sánchez de haber utilizado el estado de alarma para controlar a los ciudadanos cuando había alternativa, los partidos de izquierda recuerdan un día sí y otro también que Madrid es una de las comunidades con mayor número de contagios y, sobre todo, de ingresos en UCI.

Ayuso: «Estas elecciones las ha causado la injerencia de Moncloa»