martes 07.04.2020

Los barones del PSOE resisten las presiones de PP y Cs contra el pacto

Pedro Sánchez no tiene ninguna razón para temer una rebelión de los barones del PSOE por más que algunos, como el castellano-manchego Emiliano García-Page o el aragonés Javier Lambán, hayan dado muestras de ver con cierta prevención las negociaciones con Esquerra Republicana de Catalunya. La correlación de fuerzas en el seno del partido no es ya la de hace tres años. Ahora el ‘sanchismo’ está en la Moncloa y nadie está dispuesto a ser señalado ante la militancia como boicoteador; un papel que Susana Díaz pagó muy caro en 2017. Las llamadas del PP y Ciudadanos a los críticos con el secretario general están condenadas, pues, a caer en saco roto.

No es que sea difícil encontrar entre los socialistas inquietud por la legislatura que se echará a rodar a partir del próximo martes si Sánchez consigue, como parece, ser investido gracias a Podemos, Esquerra, el PNV y varias fuerzas minoritarias. Incluso en Ferraz se da por sentado que la gobernabilidad estará sujeta a muchos sobresaltos y que el desgaste de gestionar el país con los socios elegidos puede ser alto. Pero en términos generales, con las excepciones de los citados Lambán y García-Page, se ha instalado la convicción de que no había alternativa posible.

El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, replicó al anuncio de la portavoz de Cs: «Arrimadas lo tiene muy fácil. En vez de llamar tanto, que vote a favor de la investidura de Sánchez y asunto resuelto».

Los barones del PSOE resisten las presiones de PP y Cs contra el pacto