domingo 11/4/21
Informe

El calor y el Covid provocan 3.500 muertes más de las esperadas este verano

Una mujer se abanica para aliviar las altas temperaturas mientras pasea por las calles de la judería de Córdoba con la mascarilla. SALAS
Una mujer se abanica para aliviar las altas temperaturas mientras pasea por las calles de la judería de Córdoba con la mascarilla. SALAS

A falta de unos días para que termine, las altas temperaturas y el coronavirus han provocado 3.500 muertes más de las esperadas este verano, aunque esa sobremortalidad se ha repartido solo por siete comunidades: Madrid, Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura y Castilla y León.

En todo el año, el Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) ha detectado tres periodos de exceso de la mortalidad, el primero el comprendido entre el 10 de marzo y el 9 de mayo y que coincidió con el pico de la pandemia, y otros dos que ya son más habituales porque suelen producirse todos los veranos como consecuencia del calor.

Desajuste 

Según la información de registros civiles hubo 67.911, sin embargo se produjeron 111.253

Para el primero, este sistema, que mide la mortalidad por todas las causas que obtiene a través de la información de los registros civiles de España, calculó que se producirían 67.911 defunciones, pero en realidad hubo que lamentar 111.253, es decir, un exceso de 43.342, un 63,8 % más.

En los mismos días, habían fallecido 26.440 personas con una PCR positiva en coronavirus, según la serie histórica del Ministerio de Sanidad.

Los otros periodos se enmarcan bien entrado el verano: uno, entre el 27 de julio y el 15 de agosto, en mitad del cual se produjo una ola de calor en toda la península y Baleares, y el otro, del 17 al 31 del mismo mes.

3.560 muertes no esperadas y 719 con Covid

La estimación del MoMo es que entre el 27 de julio y el 15 de agosto hubieran muerto 20.293 personas, pero han sido 22.853, es decir, 2.560 más, lo que supone un exceso del 12,6 %.

Y en el caso de la tercera etapa, ese exceso se reduce al 4,7 %, ya que de los 14.845 decesos esperados se han producido exactamente un millar más.

En total, el MoMo estima 3.560 muertes no esperadas en lo que va de verano, pero ¿se pueden achacar al calor o a la pandemia?

El conteo

MoMo no distingue el motivo del deceso, con lo cual es difícil atribuirlo a una razón

La cifra no resulta excesivamente llamativa en este momento del año a varios expertos consultados por Efe: en el verano de 2019 se estimaron 2.103 defunciones atribuibles a temperaturas elevadas, aunque ha habido otros, como el de 2003, en el que la gran ola de calor que azotó Europa se saldó en España con 5.635 muertes más de las esperadas; en 2015 fueron 2.603, al año siguiente 2.29.

Sin embargo, insisten en que el MoMo no distingue el motivo del deceso, con lo cual es difícil atribuirlo a una razón u otra, y si bien no niegan que el coronavirus está detrás de parte de estas muertes de más, señalan que también el calor ha tenido un peso importante, por lo que no es imposible delimitar con números si ha sido por una causa, por la otra, por una combinación de ambas e incluso por otras.

Tan solo se puede, de momento, cuantificar cuántas personas de las fallecidas en uno y otro periodo tenían una PCR positiva: en el primero 293, y en el segundo 423. En total, 719.

1.841 muertes atribuibles al calor

Existe otra herramienta para medir el exceso de mortalidad específico del verano, el MoMo Calor, que se centra desde hace años en la vigilancia de las defunciones diarias asociadas al exceso de temperatura, y que este año eleva a 1.841.

No obstante, el exceso no se aprecia hasta el 18 de julio y, más concretamente, a partir del 29, cuando se produjeron 50 decesos más de los que cabía suponer, y se prolonga, con días de bajadas, hasta el 10 de agosto.

De hecho, las temperaturas más elevadas se registraron durante la ola de calor que se prolongó desde el 25 de julio -un julio que, además, ha sido el más caluroso desde 1965, solo superado por los de 2015 y 2006- hasta el 2 de agosto.

En este punto, los expertos consultados vuelven a repetir: a las altas temperaturas se les puede achacar con mucha certeza 1.841 fallecimientos, pero este año la cifra también es compatible con el coronavirus.

Más mujeres que hombres

Otra diferencia que marca este año es que, al contrario de lo que suele suceder en los meses estivales, este verano han fallecido menos hombres que mujeres, que representan el 66 %: 1.473 frente a 2.384.

Pero como sí es habitual, la inmensa mayoría, 3.024, pertenecen al grupo de edad de mayores de 74 años, que constituyen el 84 % de esas muertes en exceso.

Le sigue el de menores de 65 años, con 241, un 6,7 % del total, cifra muy parecida al del último grupo, que es el formado por personas de entre 65 y 74 años, que suman 229, un 6,4 %.

El calor y el Covid provocan 3.500 muertes más de las esperadas este verano
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