sábado 5/12/20

Casado se niega a desvelar qué va a votar pero el PP arremete contra una moción «falsaria»

Habrá que esperar a que el presidente del PP, Pablo Casado, suba hoy a la tribuna de oradores del Congreso para conocer qué botón apretarán los 89 diputados populares, si el de la abstención, como hicieron los socialistas en la moción de censura fallida que Pablo Iglesias presentó contra Mariano Rajoy en 2017 o, por el contrario, el del no, como reclaman numerosas voces en el partido.

El líder de la oposición ha rechazado desvelar antes de tiempo sus cartas, una muestra de la incomodidad que le supone esta moción en la que teme ser la víctima de una pinza entre Pedro Sánchez y Santiago Abascal. Desde que Vox anunciase el pasado julio su intención de desbancar al socialista del Gobierno, el PP desdeñó la maniobra por inoportuna y avisó de que no participaría en «la misión de salvar al soldado Sánchez».

En las filas conservadoras existe la convicción de que la censura es una operación diseñada para arrinconarles y un salvavidas, dudan si voluntario o involuntario, para el jefe del Ejecutivo ante su contestada gestión de la crisis del coronavirus.

«Cuando la desastrosa gestión de Sánchez se dispara, Vox le regala un magnífico burladero para esconderse, con una moción inútil, falsaria e inoportuna», lamentó ayer el secretario general Teodoro García Egea.

El número dos de los populares insistió en que su partido «no va a apoyar la moción de censura de Vox» que solo refuerza al presidente del Gobierno y que tildó de «tomadura de pelo» y «espectáculo circense». García Egea mantuvo el halo de secretismo y evitó confirmar si con sus palabras preparaba el terreno para el ‘no’.

«Esta moción —se limitó a decir— es el único éxito de Sánchez en dos años».

SIN VOTO DE CONCIENCIA

Aunque es minoritaria, hay una corriente interna en la formación que encabeza Cayetana Álvarez de Toledo que aboga por la abstención. En un vídeo publicado en Youtube, la exportavoz parlamentaria reconoce que la moción de Vox es «puro oportunismo político», pero subraya que lo importante es que las decisiones tengan motivos y en este caso hay muchos.

«A veces —remarcó la diputada por Barcelona— no se gana numéricamente, pero sí en autoridad política y moral».

Casado advirtió ayer de que los estatutos no permiten el voto de conciencia en este caso y que el grupo parlamentario al completo deberá votar lo que decida la dirección. Según el reglamento interno de los populares, el voto en conciencia está permitido para aquellas propuestas que no formando parte del programa electoral y «afecten exclusivamente a cuestiones éticas o morales que pongan en cuestión sus convicciones más profundas», como por ejemplo, el aborto.

En junio, el diputado Adolfo Suárez Illana ejerció este derecho al posicionarse en contra de una proposición no de ley en la que se instaba al Gobierno a retirar medallas a represores franquistas como ‘Billy el Niño’ frente a la abstención del resto de la bancada popular.

Pese a que en la dirección del PP evitan aún revelar si será Casado quien defienda la posición del partido para no dar pie a reacciones anticipadas desde las filas de Vox o de la izquierda, nadie duda a estas alturas que así será. La portavoz en el Congreso, Cuca Gamarra, indicó el martes en TVE que ante estos debates «siempre ha sido el presidente» el que ha llevado las riendas, pese a que unas horas después se desdecía y jugaba al despiste. «En política —señalaba— nada es definitivo».

Casado se niega a desvelar qué va a votar pero el PP arremete contra una moción «falsaria»