sábado 22/1/22

Las bodas celebradas según las costumbres gitanas no han sido reconocidas por el «legislador» español como una forma «válida para contraer matrimonio» y, por tanto, no genera los mismos derechos o deberes que una unión civil «debidamente legalizadas».

No vale ni siquiera cuando ese matrimonio fuera estable durante 15 años y procreara cinco hijos, como el caso que acaba de ser sentenciado en el Tribunal Constitucional. Ante la reclamación de una pensión de viudedad por parte de una mujer, casada por el rito gitano, el tribunal ha denegado ese beneficio de la Seguridad Social. También ha desmantelado el argumento de la demandante de que el motivo tras la negativa era la discriminación por raza o etnia. La demandante había reclamado en 2014 a la Seguridad Social una pensión al quedar viuda, pero la entidad no encontró que cumpliera con los requisitos de la ley. Casarse por el rito romaní es una desventaja.

Deniegan la pensión a una mujer casada sólo por el rito gitano