viernes 3/12/21

En el Supremo ya avisan que la denuncia por prevaricación de Unidas Podemos contra Meritxell Batet por retirar el escaño a Alberto Rodríguez va a tener el mismo final que tienen el 99% de las demandas que se presentan contra los políticos aforados: el archivo. Pero la anunciada denuncia de la formación morada contra la presidenta del Congreso ha sentado particularmente mal en el alto tribunal. Y no porque sea una cuita provocada por el cumplimiento de una sentencia del propio Supremo, sino porque esta nueva demanda tiene lugar precisamente en unos días en los que los intentos de judicializar la vida política, por parte de partidos pero también de particulares, están sobrecargando de «manera gratuita» a una Sala de lo Penal que, además de ocuparse de los embrollos judiciales de sus aforados, tiene que resolver en última instancia todos los asuntos penales de país que agotan la vía judicial. «El Supremo no puede ser la última ventanilla de los enfrentamientos políticos».

Una denuncia abocada al archivo