lunes 18.11.2019

Un desfile con aterrizaje forzoso

mateo balín | madrid


Año tras año se repite la imagen. Un paracaidista desciende portando la bandera de España ante la tribuna donde la Familia Real y demás autoridades se disponen a seguir el desfile de la Fiesta Nacional, que en esta ocasión se colocó frente al estadio Santiago Bernabéu. Y año tras año, durante unos segundos, el paracaidista en cuestión acapara todo el protagonismo. Lo que no podía imaginarse el cabo primero Luis Fernando Pozo es que iba a eclipsar este 12 de octubre. Porque, en su descenso, cuando ya estaba a unos metros de tocar tierra, se topó con una farola contra la que impactó y se quedó colgado, enredado en las cuerdas del paracaídas y la bandera. La imagen del rey, en un primer instante, fue un poema. Luego, superado el susto, auxiliado el paracaidista y salvaguardada la bandera, las miles de personas que se disponían a seguir la parada militar sustituyeron los murmullos por una fuerte ovación, a la que se sumaron don Felipe, doña Letizia y sus hijas.


El desfile de este año, en el que debutaban varios presidentes autonómicos, así como los presidentes del Congreso y del Senado, ha destacado por la conmemoración de varios hitos históricos, la importante presencia de efectivos civiles y la parada de cuatro países invitados con unos 120 militares. Unos 3.500 efectivos de los Ejércitos y la Armada, así como de la Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil y Salvamento Marítimo, además de 76 aeronaves y más de 100 vehículos, participaron en el acto. Pedro Sánchez, de nuevo, fue recibido con abucheos por parte del público congregado.


El desfile comenzó con el paso de distintos vehículos. Tras ello se dio paso al desfile a pie de las cuatro agrupaciones de los Ejércitos, la Armada y el instituto armado. Como novedad, las tropas del Líbano, Senegal, Mauritania y Malí marcharon en un lugar preferente como países invitados.


En un segundo bloque participaron las unidades a caballo. El homenaje final a los fallecidos terminó con la pasada de la Patrulla Águila. A continuación, el público observó el vuelo de 76 aeronaves.

Un desfile con aterrizaje forzoso