sábado. 13.08.2022

Doble alerta en la cumbre de la Otan: antisistemas y ‘hackers’ del Kremlin

Los servicios de información detectan convocatorias de radicales para acciones en Madrid
                      Dispositivo de seguridad de la Guardia Civil en el aeropuerto de Barajas por la Cumbre de la Otan. CHEMA MOYA
Dispositivo de seguridad de la Guardia Civil en el aeropuerto de Barajas por la Cumbre de la Otan. CHEMA MOYA

Los servicios de información de la Policía y la Guardia Civil coinciden en sus análisis e informes en que las grandes amenazas de seguridad en la cumbre de la Otan vienen de dos vectores: «grupos extremistas radicales violentos de carácter antisistema» y posibles ciberataques rusos.

Los analistas del Ministerio del Interior ya han detectado que «elementos violentos» de carácter antisistema y anarquista llegados de diferentes puntos de España y Europa han ido llegando durante el último mes a Madrid para intentar reventar las protestas pacíficas en contra de la reunión Internacional con acciones antes y durante la reunión de la alianza que tendrá lugar entre el 28 y el 30 de junio en Madrid.

Aunque en las últimas semanas se han intensificado los controles en los pasos fronterizos terrestres con Francia y en los aeropuertos, las fuerzas de seguridad tienen constancia de la presencia decenas de activistas italianos, griegos, franceses, holandeses y belgas, entre otras nacionalidades, relacionados con los ‘blacks blocks’, las células de encapuchados de extrema izquierda especialistas en provocar disturbios en las grandes citas internacionales. La mayoría de ellos se aloja en casas y centros ‘okupados’ de Madrid, aunque también en casas autogestionadas de Valencia, Andalucía o Cataluña.

El gran temor de la Policía es que estos antisistema violentos puedan infiltrarse en la gran manifestación pacífica del domingo a las 12 horas, la principal protesta convocada contra la cumbre. Esta marcha, que transcurrirá entre Atocha y Plaza de España, cuenta con el apoyo de Izquierda Unida y Podemos. Según fuentes policiales, los organizadores han comunicado una previsión de asistencia de 5.000 personas, lo que en principio no supondría alguno de seguridad. El temor es que los radicales traten de reventar la protesta al final de la misma con enfrentamientos con la policía.

Y es que la marcha de Atocha va a ser la gran oportunidad de los antisistema después de que Delegación del Gobierno se haya negado a autorizar otras dos marchas del Movimiento Antirrepresivo que debían desarrollarse el 29 de junio por la tarde en las inmediaciones del Museo del Prado donde los líderes mundiales se reunirán para la denominada cena euroatlántica. En total, Delegación que había recibido una decena de peticiones para celebrar manifestaciones en relación a la cumbre, solo ha dado el visto bueno a seis de ellas.

Más allá de la gran marcha de domingo, la falta de un ‘escaparate’, hace que los movimientos de los violentos sean mucho más imprevisibles. Incluso en Interior no descartan que finalmente los radicales no lleguen a actuar si no ven una oportunidad clara para poder alentar desórdenes masivos.

«Que haya habido llamamientos para la presencia y para hermanamientos no significa obligatoriamente vaya a haber disturbios», explicó Luis López Blanco, inspector de la Comisaría General de Información (CGI) y uno de los responsables de la «inteligencia operativa» de esta cumbre, al que Interior encomendó informar este viernes de algunos de los detalles del seguimiento a estos grupos.

Pero los ‘blacks blocks’ nacionales e internacional son solo una de las dos grandes preocupaciones. La otra es una ofensiva de los ‘hackers’ patrocinados por el Kremlin para intentar sabotear los sistemas informáticos de la cumbre o atacar instituciones o empresas españolas en plena reunión internacional.

«Países hostiles»

Desde que el pasado mes de marzo Rusia incluyera a España, junto a otro medio centenar de estados, en su lista de «países hostiles» por su apoyo económico y militar a Ucrania, los ciberataques contra intereses españoles se han incrementado, pero responsables de la seguridad del Estado aseguran que en las últimas semanas no se ha recrudecido esta campaña en vísperas de la cumbre.

No obstante, los especialistas del CCN (Centro Criptológico Nacional) del CNI, del Centro Nacional de Infraestructuras Críticas (CNPIC), y de la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC) no descartan que ante la reunión atlántica de Madrid Rusia decida dar un «salto cualitativo» en su «estrategia de hostigamiento» y movilice a sus unidades de inteligencia y a sus grupos de hackers a sueldo más peligrosos (Fancy Bear y sobre todo, Cozy Bear) en campañas de «gran envergadura» para «paralizar» sectores de la Administración española o sistemas de la propia cumbre, con la consiguiente repercusión mediática.

Doble alerta en la cumbre de la Otan: antisistemas y ‘hackers’ del Kremlin