domingo. 25.09.2022

El fiscal Miguel Ángel Carballo ha asegurado que la actuación del mayor de los Mossos Josep Lluis Trapero el 1-O le sitúa en la «órbita directa» de la comisión del delito de sedición, al mismo nivel que los condenados por el «procés», y ha desdeñado por inverosímil su coartada de que planease detener al expresidente catalán Carles Puigdemont. «La actuación de los Mossos impidió que se evitara el referéndum. Todo era subsidiario a impedir el referéndum. Se apreciaba en las instrucciones y actuación de los acusados. Todo era un deseo de quitar ganas y quitar fuerza a cualquier intervención en contra del 1-O», ha destacado el teniente fiscal de la Audiencia Nacional en la exposición de su informe definitivo tras modificar el pasado lunes su acusación de rebelión a sedición, de 11 a 10 años de cárcel. Ha querido ante todo dejar claro que «no ha sido nunca un juicio a los Mossos d’Esquadra», sino a unos mandos de ese cuerpo que se dedicaron a hacer «otras cosas diferentes a las que tenían que haber hecho».

En su defensa de que los cuatro acusados cometieron un delito de sedición, que, según ha subrayado, es la acusación «primordial» para la Fiscalía, pese a la alternativa a condenarles por desobediencia, ha sostenido que su actuación durante el cerco a la Consellería de Economía el 20S o el 1-O, «fue una consciente dejación del orden público hasta permitir que la situación deviniera imposible y quedase en manos de una violencia tumultuaria, una multitud alzada dirigida a impedir el cumplimiento del mandato judicial».

«Una actuación decidida, pública, de cumplimiento de las órdenes fiscales y judiciales habría servido de mucho para evitar el referéndum, pero eso no es lo que querían», ha dicho sobre Trapero y los otros tres acusados: el exdirector de los Mossos Pere Soler, el ex secretario general de Interior César Puig -segundo del exconseller Joaquim Forn, condenado a 10 años y medio por sedición-, y la intendente Teresa Laplana.

Por contra, «en lugar de cumplir las órdenes judiciales y fiscales se dedicaron a otras actividades», como a criticar la designación del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos como coordinador del dispositivo policial para evitar el 1-O, a comunicar a las autoridades implicadas en impulsar el referéndum las órdenes que les llegaban de la Fiscalía y el juez o a hacer seguimientos a otros cuerpos policiales.

En el juicio «dijeron que se planteaban incluso hacer un comunicado en contra del referéndum, algo que sin duda habría tenido un gran efecto sobre la celebración del mismo, pero luego se escudaron en que no era de su competencia», ha lamentado Carballo, al observar que no dudaron en sacar comunicados «en contra de la designación de la coordinación del coronel Pérez de los Cobos».

El fiscal hace a Trapero autor directo de la sedición del 1-O