martes 24/5/22
Francisco Álvarez-Cascos en un acto institucional en el Principado de Asturias. ALBERTO MORANTE

Foro Asturias ha expulsado a su fundador, Francisco Alvarez-Cascos. Lo hace, además, tras interponer una querella contra el que fuera presidente del Principado, vicepresidente del Gobierno y también ministro de Fomento por sendos presuntos delitos de apropiación indebida y administración desleal.

La decisión de Foro de retirar su condición de afiliado a Cascos y llevarle a los tribunales se tomó después de que la comisión directiva del partido que ahora preside Carmen Moriyón decidiera, a finales de mayo, iniciar acciones judiciales contra su fundador. La querella ya ha sido presentada y el expediente de expulsión resuelto.

Los dirigentes de Foro aprecian la existencia un presunto delito de apropiación indebida y malversación de fondos públicos en la conducta del expolítico conservador. Para ello se basan en una auditoría encargada por la dirección, en la que se aprecian «graves irregularidades» en las cuentas de la formación.

Ese informe, como públicó El Comercio el pasado 28 de mayo, atribuye a Alvarez-Cascos el cobro de un millón en sueldos y otros 230.000 euros en gastos durante ocho años. Asimismo, se aportan una serie de facturas y documentos (sobre adquisición de videojuegos, zapatos para sus hijos, licencias de pesca, entre otras operaciones), con las que desde la formación que preside Moriyón se argumenta la existencia de las presuntas irregularidades contables denunciadas.

Luchas internas

La expulsión de Cascos del partido y la querella contra él se encuadran en la división interna entre ‘oficialistas’ y ‘casquistas’, que ya se ha cobrado hace unas semanas su primera pieza con la expulsión del partido del diputado regional Pedro Leal.

Ahora está pendiente de ver la situación en la que queda el grupo parlamentario, formado por Adrián Pumares, secretario general y adscrito al sector que encabeza Moriyón, y Pedro Leal, firme apoyo de Alvarez-Cascos.

Foro busca la fórmula legal que impida al diputado expulsado seguir representando al partido en la Junta. Además, la dirección de Foro está distanciada del diputado nacional, Isidro Martínez Oblanca, también próximo a Cascos. En este sentido, el partido le recriminó en mayo, a través de una carta, su voto en contra del estado de alarma, postura «alejada» de la línea actual del partido, por lo que le pidieron modificar su actitud.

El que fuera vicepresidente del Gobierno de José María Aznar, ministro de Fomento y presidente del Principado no se considera, sin embargo, responsable de las irregularidades destapadas en esa auditoría y ha defendido la transparencia de una cuentas «que conoce todo el mundo» y que han sido auditadas y fiscalizadas hasta hace un año.

«No me siento responsable de las irregularidades» y «no hay ningún misterio», señaló Álvarez-Cascos tras hacerse pública la auditoría el pasado 29 de mayo.

Por contra, aseguró que con Moriyón al frente de Foro sí que hubo irregularidades porque no hay ni presupuestos aprobados el pasado año ni informe de gestión económica.

En esta batalla también hay cinco demandas interpuestas por afiliados contra la actual dirección y Moriyón, que preside el partido desde septiembre de 2018; y se ha producido la división del grupo parlamentario en la Junta General del Principado, con uno de sus dos diputados expulsado, situación que ha llevado al único diputado en el Congreso, Isidro Martínez Oblanca, a alinearse con los partidarios de Cascos.

Con el partido por la mitad, los partidarios de Cascos mantienen que en Foro hay un intento de apropiación indebida del proyecto político original y culpan a Moriyón de querer convertir la formación en una muleta del PSOE y defender la oficialidad del bable.

Moriyón, por su parte, achaca a Álvarez-Cascos el fracaso electoral de los últimos comicios autonómicos y una vinculación con la formación regionalista basado en las retribuciones que percibía de Foro.

Incluso antes de la auditoría, los partidarios de Moriyón acusaron a Álvarez-Cascos de haber percibido un salario de unos 5.000 euros mensuales como vicepresidente del partido y de generar gastos de hasta 14.000 euros al mes a dicha formación al incluir los gastos sociales, coche, chófer, gasolina, hoteles y peajes, entre otros.

Para el actual secretario general de Foro, Adrián Pumares, el partido respeta la presunción de inocencia en el ámbito judicial, pero desde el punto de vista político los actos destapados por la auditoría no tienen justificación posible, no son éticos ni estéticos y por eso se procedió a su expulsión.

Foro expulsa a Cascos por gastar dinero en zapatos para su hijos, hoteles y peajes
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