miércoles 21.08.2019

Iglesias se enroca pero pide a Sánchez que ignore las presiones y reabra la negociación

La demanda cae en saco roto porque la vicepresidenta del Gobierno anuncia que no habrá más negociación.
Iglesias se enroca pero pide a Sánchez que ignore las presiones y reabra la negociación

ramçon gorriarán | madrid

Pablo Iglesias pidió ayer a Pedro Sánchez que reabra las negociaciones para la investidura, pero no se movió un milímetro de su exigencia de un gobierno de coalición con él dentro. El líder de Unidas Podemos dijo estar dispuesto a «renunciar a muchas cosas» para alcanzar un entendimiento pero dejó claro que la coalición gubernamental sin cortapisas es irrenunciable. En resumen, el acuerdo entre los socialistas y los morados está tan lejos como el lunes, incluso un poco más.

El secretario general de Podemos se sumó a la batalla por el relato de las negociaciones, necesita armarse razones ante el previsible fracaso de la investidura. Si el lunes Pedro Sánchez descargó todas las culpas en Iglesias, este hizo hoy lo propio con el candidato socialista. Ahora bien, con una disculpa en el caso del presidente del Gobierno por «las presiones» que soporta desde la flor y nata de las finanzas, las empresas y los grupos de comunicación para que no haya un gobierno de los socialistas y su partido. Algo que, a su entender, ya pasó en 2016 y citó como argumento de autoridad la confesión que hizo el propio Sánchez cuando fue despojado del liderazgo socialista.

Como el candidato del PSOE había acudido a la cadena Ser para exponer su memorial de agravios, él también escogió como púlpito un medio de comunicación, la Sexta. Desde allí calificó de «error y equivocación» la decisión de dar por rotas las conversaciones y reclamó su reapertura. Una demanda condenada a caer en saco roto porque ayer mismo la vicepresidenta del Gobierno anunció que no habría más negociación. A lo sumo, dijo Carmen Calvo, habrá una comunicación formal a PP, Cs nos y UP de la decisión adoptada por Sánchez para que actúen con responsabilidad en el debate de investidura. El líder de los morados mantuvo su postura de gobierno de coalición con todas las de la ley o no hay pacto. Nada de ministros de perfil técnico o independientes apadrinados por Podemos. «No es serio», puntualizó. Durante la entrevista se resistió a decir si se incluía en el paquete de ministrables o de vicepresidente, pero no negó que esa sea su ambición y dejó caer que «por supuesto podría jugar un papel» en el gabinete. Agradeció a Sánchez que reconociera que «nunca» ha vetado su presencia en el Consejo de Ministros porque no puede haber bolas negras en la discusión de una coalición. «Es una falta de respeto a la gente decir que con este no», argumentó. «Hay que compartir el poder porque los ciudadanos no han votado un gobierno de partido único», abundó.

Cortar la coleta

Iglesias consideró que no se puede colocar en el debe de su partido que no haya acuerdo para que gobierne una coalición de izquierda por primera vez en 40 años. «No hemos parado de ceder y estamos dispuestos a ceder más todavía», pero insistió en que en lo nuclear, léase compartir Consejo de Ministros, no hay margen posible. Anotó en la lista de sus renuncias el desistimiento de las carteras denominadas de Estado (Interior, Exteriores, Hacienda, Defensa, Justicia), tampoco aceptó que un miembro de su partido presidiera el Congreso, archivó la defensa del referéndum en Cataluña y se comprometió a ser solidario en la posición gubernamental ante las sentencias del ‘procés’.

Iglesias se enroca pero pide a Sánchez que ignore las presiones y reabra la negociación