jueves 26/5/22

El Ministerio de Igualdad asegura que en el crimen de violencia vicaria ocurrido en Sueca no solo hubo un fallo judicial sino que se produjeron dos. La delegada del Gobierno contra la Violencia de Género quiso dejar claro que el único culpable del asesinato machista es José A. C., el padre que cosió a puñaladas y mató a su hijo Jordi para vengarse de su madre, que se divorció de él en septiembre, justo un mes después de que un juez lo condenase por violencia de genero. El filicida de 47 años es, reiteró Victoria Rosell, el único responsable penal y directo de la muerte del niño.

La también magistrada indicó que también hay una responsabilidad institucional por no mostrar «la diligencia debida». Atribuyó los fallos a los juzgados de primera instancia e instrucción números 4 y 5 de Sueca que son, respectivamente, los que ejercieron de corte de Violencia contra la Mujer y de Familia para resolver las denuncias de esta pareja, y que son los que «no hicieron lo que debían». La indagación realizada por su departamento concluye que ambos órganos debieron suspender el régimen de visitas del menor a su padre hace seis meses, cosa que no hizo ninguno. Hubieran impedido al maltratador tener contacto con su hijo.

En primer lugar, detalló Rosell, «pudo y debió» actuar el Juzgado de Violencia contra la Mujer. El atestado policial que en agosto alimentó la causa en la que terminó condenado José A. C. ya recogía que el agresor estaba en proceso de divorcio de la víctima. La ley establece que el titular del juzgado, a la vista del informe policial, debió reclamar a su homólogo del número 4 el expediente de divorcio, para resolverlo al tiempo que tramitaba la causa penal. Es más, la delegada destacó que una práctica preventiva «muy recomendable» es hacer una comparecencia reservada con la mujer para, haya denuncia o no, consultarle si es objeto de malos tratos.

Igualdad concluye que en el crimen de Sueca fallaron los dos juzgados
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