miércoles 8/12/21
GOLPE A LA CORRUPCIÓN. EMPRESARIOS EN EL PUNTO DE MIRA

El ‘liquidador’ que se hizo con Teconsa

El detenido es experto en adquirir empresas en concurso o a punto de la quiebra como . la constructora de Martínez Núñez o Nueva Rumasa, en cuyo proceso está imputado.

Cuando una empresa ya no se tenía en pie y malvivía acosada por el fisco y los acreedores, allí estaba él. Ángel de Cabo recogía sus despojos e intentaba sacar pepitas de oro. Esta es la supuesta especialidad de este empresario valenciano, uno de los detenidos en el marco de la Operación Crucero.

Una de estas empresas en proceso de concurso o a punto de la quiebra, adquiridas por el ahora detenido, Ángel de Cabo, es la constructora del grupo Martínez Núñez, Teconsa, que fue adquirida por su sociedad Posibilitum y declarada en concurso de acreedores en septiembre del 2009.

De hecho, ya entonces se presentó un plan de pago a proveedores y entidades financieras de la constructora de Martínez Núñez, que obligaba a los acreedores a aceptar unos plazos que llegaban hasta los 10 años de parte de la deuda de 333 millones que la constructora de Mantínez Núñez mantenía. De hecho, de aceptarlos los primeros pagos, sólo del 50% de la deuda, no se recibirían hasta el quinto año, según desveló entonces la agencia Efe.

Trabajos sucios

Como el hombre en la sombra encargado de los trabajos sucios, De Cabo ponía sus empresas al servicio de operaciones ya no opacas, sino al margen de la ley. Según el juez Eloy Velasco, el empresario levantino —un hombre habitualmente alejado del foco de los medios de comunicación— era pieza clave en el alzamiento y ocultación de bienes de Marsans a través de una firma con cierto nombre premonitorio: Possibilitum Business S. L. No parecía haber tarea imposible para él. Sus socios y amigos le defendían como un especialista en recomponer empresas quebradas. «El comprador tiene la experiencia y los recursos necesarios para gestionar la situación actual del grupo». Así presentaba Gerardo Díaz Ferrán, en junio de 2010, al hombre que se había hecho con las riendas de Viajes Marsans por unos 600 millones.

De Cabo no era ningún advenedizo. Además de Teconsa, estrechamente vinculada al caso Gürtel, ya se había hecho con la inmobiliaria sevillana Azagra, para quien presentó un plan para construir en Libia miles de viviendas, dos complejos turísticos, otros dos hoteles de lujo, así como centros religiosos, salas de congresos, etc…. del que nunca más se volvió a saber.

Imputado por Rumasa

En junio del 2009 De Cabo compra también Nueva Rumasa a través de otra de sus sociedades, Back in Business, creada ‘ex profeso’ para la compra del ‘holding’. De Cabo —que adquirió 75 sociedades de Nueva Rumasa—, está imputado en la causa que se sigue contra el anterior dueño del grupo, el empresario jerezano José María Ruiz Mateos.

El juez Pablo Ruiz aseguraba, en un auto dictado en febrero, que De Cabo se encargaba de realizar «prácticas de extorsión, coacción y/o amenazas a administradores concursales, jueces de lo Mercantil u otras personas que pudieran hacer peligrar sus planes». Así se las gastaba para «lograr el máximo beneficio en la compra y venta de empresas».

El ‘liquidador’ que se hizo con Teconsa