jueves. 02.02.2023
El mal tiempo reinante en el litoral gallego dificultó sobremanera este sábado las labores de recogida de chapapote tanto en tierra como en la mar. Aún así, los marineros desde sus embarcaciones, así como los más de 5.000 voluntarios que han dedicado el fin se semana a limpiar el litoral, se emplearon a fondo, aunque todos con la vista puesta en una enorme mancha de fuel que, localizada a 40 millas náuticas (74 kilómetros) al oeste de las Islas Cíes, amenaza con inundar de nuevo de carburante las Rías Bajas. A las pequeñas bolas y galletas que día a día llegan a las costas gallegas, se sumó este sábado el nuevo reguero. De unos 30 kilómetros de largo y 30 metros de ancho, la mancha presenta un aspecto muy líquido, según explicaron los tripulantes de varias embarcaciones que se acercaron hasta su emplazamiento para analizarla. La recogida no fue fácil, ya que el fuerte viento y la mar de fondo, acompañados de intensas precipitaciones, convirtieron las labores en un auténtico calvario para los marineros. En el litoral cantábrico, la situación no varió respecto a los días anteriores. Asturias, Cantabria y País Vasco recibieron de nuevo el impacto de pequeños regueros y galletas de chapapote, mientras el mayor peligro se mantuvo frente a la costa del Principado. Un inmenso conjunto de manchas de fuel, de cerca de 3.500 toneladas y un tamaño superior a la provincia de Cantabria, amenaza desde hace días la costa septentrional española. Para intentar contener su avance, toda la flota de la zona se concentra desde hace días a 50 millas (92 kilómetros) de cabo Peñas (Asturias). Este sábado, dentro de los operativos de las comunidades amenazadas por esta mancha, el consejero de Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, Gonzalo Sainz de Samaniego, anunció -tras una reunión con las cofradías de Guipúzcoa y Vizcaya- el envío la próxima semana de un contingente de pescadores vascos.

El mal tiempo dificulta la limpieza, mientras una gran mancha amenaza de nuevo las Rías...
Comentarios