viernes. 03.02.2023
De Francisco Franco dijo Carrillo que fue una injus-ticia histórica que hubiese muerto en la cama (él hubie-se preferido un juicio estilo Nuremberg y la ejecución, claro). De Enrique Líster, su gran enemigo en el Partido Comunista, señaló: «Para mi Líster murió al final de la Guerra Civil, donde se des-tacó como jefe del Ejército Popular de la República. Su actuación posterior ha sido un pozo de indignidades». Los dos fueron las obsesiones del que ejerció durante 23 años como secretario del PCE. Antes, Carrillo dio buena cuenta de un importante dirigente del PCE, Gabriel León Trilla, que estaba casado con una gallega de adopción, Lidia Kuper, y al que asesinaron los propios comunistas en España en septiembre de 1945, tras acu-sarle de «desviacionista». La gran ruptura con Líster se produjo en 1970 cuando, ya Carrillo secretario gene-ral, lo expulsó del Partido Comunista de España, junto con otros cuatro miembros del comité central. El comunista gallego escribió luego varios alegatos contra su antiguo jefe, del que destacarían los libros Basta y Así destruyó Carrillo el PCE . Líster creó después el PCOE, aunque sólo obtendría unos miles de votos. Carrillo atacó duramente a Franco en todas las decla-raciones que hizo desde la Guerra Civil. A sólo un año de su muerte, en Mañana, España , libro de conversaciones con Regis Debray y Max Gallo, publicado en París, incidiría: «La maldad y crueldad de Franco ha sido algo inimaginable, tanto que hasta algunos historiadores de la derecha dijeron que no eran propias de un español. Aniquiló a la oposición, incluso a los disidentes falangistas; desterró a los compa-ñeros de armas que le eran críticos, rindió vasallaje a la oligarquía financiera. Cuando se muera, incluso gentes de derechas brindarán con champán».

Sus dos obsesiones fueron Franco y Líster