martes 24/5/22
                      Alberto Núñez Feijóo ayer, en la primera reunión con su Comité de Dirección en la sede del PP en Génova. PP/DAVID MUDARRA
Alberto Núñez Feijóo ayer, en la primera reunión con su Comité de Dirección en la sede del PP en Génova. PP/DAVID MUDARRA

El encuentro del jueves entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo ha encendido las alarmas en Unidas Podemos y Vox. Ambas formaciones tienen unas expectativas más altas sobre la reunión que sus protagonistas, que aguardan con una mezcla de escepticismo y curiosidad el resultado de la primera conversación entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. «Vamos a escuchar» pero «sin sumisión ni entreguismo», avisó la nueva secretaria general de los populares, Cuca Gamarra. «Tenemos pocas esperanzas», rebajó el portavoz de la dirección socialista, Felipe Sicilia.

Unidas Podemos y Vox temen que un acercamiento entre PSOE y PP devalúe el papel de socio de Gobierno en el primer caso y de aliado natural en el segundo.

Es la conclusión que extraen de los mensajes cruzados de abrir una nueva etapa en las relaciones entre los dos grandes partidos tras el relevo de Pablo Casado. Estas sospechas llevaron ayer a morados y ultraderechistas a marcar con avisos el terreno para la cita del jueves en la Moncloa.

El coportavoz de Unidas Podemos, Pablo Fernández, se mostró convencido de que el objetivo de Feijóo es «eliminar» a su formación de la coalición gubernamental. No cree que el PSOE sucumba a esa tentación, pero por si acaso recordó que el futuro de la legislatura y de la alianza gubernamental requiere que los socialistas «miren a la izquierda y no a la derecha».

El vicepresidente político de Vox, Jorge Buxadé, también aprecia que el nuevo presidente del PP tiene veleidades pactistas con los socialistas y le instó a que aclare sus intenciones. Tiene que decir, añadió, «si quiere un pacto con un Gobierno socialista o prefiere una alternativa con Vox». Los populares, remató, «tienen que resolver ese entuerto», pero si tienen «sentido común» optarán por el partido de Santiago Abascal.

En el PSOE y el PP creen que los temores de una nueva era entre el Gobierno y el principal partido de la oposición son infundados. Gamarra, con una medida cautela, sostuvo tras la primera reunión del comité de dirección de su partido que Feijóo irá a la reunión con Sánchez a «escuchar» qué plantea el presidente del Gobierno. La secretaria general ratificó el mensaje conciliador de Feijóo y de buscar acuerdos de Estado, pero rechazó que se trate de dar un volantazo o de entregar cheques en blanco al Gobierno. Aunque en el caso concreto de buscar un acuerdo para la renovación del Consejo General del Poder Judicial no quiso precisar, «somos prudentes», si su partido mantendrá inamovibles las condiciones que puso en la etapa de Casado y que hicieron imposible el entendimiento.

Lo que sí descartó fue una próxima reunión entre Feijóo y el líder de Vox. «No está previsto ningún contacto» con Abascal. En el PP, prosiguió, «no estamos pendientes de otros, estamos a lo importante». El partido de extrema derecha tampoco ha buscado un encuentro de su líder con Feijóo, aunque Buxadé aventuró que «se verán en algún momento». El portavoz de Vox pensaba en la investidura del presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, a la que Abascal acudirá para celebrar la entrada por primera vez de su partido en un gobierno regional. No está claro, en cambio, que Feijóo asista. Es más, en la dirección del PP se cree que no estará en Valladolid.

El PSOE, por su parte, aguarda la reunión en la Moncloa cargado de escepticismo. Aunque desean «un cambio de actitud» del nuevo líder de la oposición, tienen «pocas esperanzas», según el portavoz de la ejecutiva federal, de que haya avances hacia un acercamiento. Sicilia no dio crédito a la tesis de un «nuevo» PP porque su rumbo «sigue siendo la vuelta al pasado».

Podemos y Vox se ponen en alerta ante un acercamiento Sánchez-Feijóo