domingo 28/2/21

Presidentes blindados, aunque sean incómodos para el partido

El caso andaluz es el que más inquieta por su peso relativo. Pero, en realidad, también hay otros territorios sobre los que se plantea la necesidad de un cambio.

El líder del PSOE no alentará disputas allí donde el secretario general sea presidente autonómico. Ni siquiera frente a dirigentes que le puedan resultar incómodos y cuya fortaleza esté en cuestión, como es el caso del aragonés Javier Lambán. En cambio, está atento a la aparición de alternativas en Euskadi y Cantabria, a pesar de que tanto Idoia Mendia como Pablo Zuloaga son vicepresidentes en sus gobiernos autonómicos. Los resultados electorales en ambas comunidades fueron magros y existe una cierta sensación de que haría falta un nuevo impulso. Hay algunos nombres emergentes, como el del portavoz del PSE en el Parlamento vasco y líder de los socialistas guipuzcoanos, Eneko Andueza, en un caso, o el secretario general del PSOE en Santander, Pedro Casares, en el otro. No obstante, la situación de pandemia y la imposibilidad de reunirse con militantes también ha sido un freno para la ebullición de la vida orgánica y en la dirección federal se está a la espera de ver cómo evolucionan las cosas.

En los territorios donde no se gobierna es prácticamente ineludible la batalla. En Galicia, por ejemplo, una federación con muchos problemas. Gonzalo Caballero no fue capaz de aprovechar el impulso de que el PSOE esté gobernando en el país y no sólo perdió frente a Alberto Núñez Feijóo sino que quedó por detrás del candidato del BNG en los últimos comicios. Con todo, no se vislumbra aún sustituto. También es previsible que se busque recambio en Madrid, un eterno quebradero de cabeza para el PSOE, aunque en estos momentos la situación interna es de aparente calma.

Presidentes blindados, aunque sean incómodos para el partido