lunes 18/10/21

Los presos del ‘procés’ se reafirman en su propósito de culminar la independencia

Evitan pedir perdón y avisan de que «hoy no se acaba nada» pero aparcan el mensaje de «lo volveremos a hacer»
Los presos del ‘procés’ a su salida de la prisión con una pancarta en la que piden la libertad para Cataluña. QUIQUE GARCÍA

Los nueve condenados del ‘procés’ salieron ayer de prisión tras ser indultados por el Gobierno. Ayer al mediodía, abandonaron los penales de Lledoners, Wad Ras y Puig de les Basses y nada más salir lanzaron un mensaje inequívoco: su lucha por la independencia continúa.

Tres años y medio después, los dirigentes secesionistas que capitanearon los hechos de octubre de 2017 recobraron su libertad. El BOE publicó los decretos con los indultos a primera hora, y poco después de las 10:00 horas el Tribunal Supremo dictó la orden de excarcelación, ejecutada de inmediato por los responsables penitenciarios catalanes.

Tienen la pena condonada, pero todos seguirán inhabilitados para desempeñar cargos públicos durante años, algunos como Oriol Junqueras hasta 2031. Sin embargo, seguirán trabajando, según reafirmaron nada más cruzar las verjas de las cárceles, a favor de la amnistía, por el regreso de los «exiliados» y para acabar la tarea que dejaron a medias en octubre de 2017, culminar la independencia.

REBAJAR EL TONO

Los discursos que pronunciaron a las puertas de las cárceles fueron de fuerte carga emotiva y reivindicativa, muy lejos de las apelaciones a la concordia y al reencuentro que hizo Pedro Sánchez el lunes en su conferencia en el Liceu de Barcelona y tras el Consejo de Ministros que aprobó las medidas de gracia.

Pero no hubo efervescencia, las alocuciones estuvieron muy medidas. Evitaron la frase fetiche del secesionismo que hizo célebre Jordi Cuixart en el juicio —«volveremos a hacerlo»— y que el Tribunal Supremo usó como argumento de reincidencia para oponerse a los indultos. El público coreó la frase cuando habló Cuixart, pero el presidente de Omnium no recogió el guante. Junqueras pidió además devolver a la política «todo aquello que nunca debería haber salido de la política», una apuesta por la vía dialogada y por abrir un nuevo tiempo, como han expresado días atrás Sánchez y Pere Aragonès.

El tono de sus discursos, en cualquier caso, fue de un desafío calculado y sin un ápice de arrepentimiento.

«Los que tienen que pedir perdón» son lo que apalearon a la gente el 1-O, afirmó Josep Rull. «Salimos con la cabeza bien alta y con el corazón determinado a ganar lo que no pudimos ganar con el 1-O», se jactó Jordi Sànchez. «Que ninguno se equivoque —añadió— la represión no nos ha vencido y no nos vencerá». «Hoy no se acaba nada, todo continúa», avisó Junqueras. «No existe el indulto que hará callar al pueblo de Cataluña. No callaremos nunca», apostilló Cuixart.

El independentismo se movilizó para arropar a los ya expresos en su salida de prisión, una imagen y unos discursos que dificultan aún más la digestión del proceso de excarcelación para el Gobierno de Sánchez.

La imagen de los ‘siete de Lledoners’ en el escenario haciendo la señal de victoria no se lo pone fácil a Sánchez, si bien el presidente del Gobierno ya admitió en el Liceu que no pretende que los secesionistas renuncien a sus ideales sino que entiendan que fuera de la legalidad no hay espacio para la política.

TEMOR A LA DERROTA ‘INDEPE’

El objetivo es presentar los indultos no como una derrota del movimiento, sino como un «triunfo», como afirmó días atrás Junqueras, como una victoria sobre el Estado español, que ha tenido que ceder, según los independentistas, ante la perspectiva de un fallo desfavorable del Tribunal Europeo de Derechos Humanos o de la asamblea del Consejo de Europa.

Así, los discursos de ayer tenían un doble destinatario. Primero la parroquia independentista, la que la presidenta de la ANC, Carme Forcadell, teme que quede «desarmada» como consecuencia de los indultos. La excarcelación es como «una pequeña victoria para conseguir la gran victoria» de la amnistía, la autodeterminación y la república catalana, proclamó Forcadell.

«Hoy no es un día de renuncia», aseguró en la misma línea Cuixart.

El independentismo teme que los indultos desmovilicen a la gente.

«No retrocederemos, y no aceptaremos ningún silencio a cambio de ningún indulto», afirmó Jordi Sànchez, ante quienes acusan a los nueve presos de haber mercadeado con su libertad y de haber aparcado el ‘procés’ a cambio de su puesta en libertad. En concreto, a Sánchez le criticaron cuando en una carta en el diario ‘Ara’ renegó del supuesto mandato del 1-O.

«Hoy los presos políticos estamos fuera porque el Estado no nos ha podido aguantar más días en la cárcel», reiteró Cuixart, ahondando en la idea que la libertad de los presos ha sido posible gracias a la movilización del independentismo y no por una negociación entre el Gobierno central y Esquerra.

Compromiso intacto

El segundo destinatario de los mensajes era el Gobierno. A él iba dedicado el de que con los indultos no se acaba el conflicto. Los que desde la Moncloa y el PSOE hablan de pasar página, se toparon ayer con otra realidad. «Mañana, pasado y hasta el día de la victoria continuaremos trabajando para hacer realidad este sueño de una república catalana», aseguró Junqueras. «Nuestro compromiso para culminar lo que empezamos el 1-O no es ni parcial ni revisable ni condicionado», avisó Jordi Turull.

«Culminaremos este camino irreversible», dijo Raül Romeva.

El presidente de la Generalitat, presente en Lledoners, hizo suyos los discursos de los excarcelados. «Es un día de alegría para los presos. Recuperan su libertad», aseguró Aragonès. Eso sí, avisó que esa alegría debe convertirse en energía para seguir trabajando por una «solución global» que pasa, a su juicio, por la amnistía, por el «retorno de los exiliados» y por que los ciudadanos puedan poder votar el futuro de Cataluña en un referéndum en que se pueda defender la independencia. Un aviso una semana antes de su cita en la Moncloa con Sánchez.

Una vez consumada la ejecución de los indultos, el contador de los recursos ante el Tribunal Supremo se puso ayer en marcha.

Durante los dos próximos meses se podrá impugnar ante la Sala Tercera (de lo Contencioso-Administrativo) los nueve decretos aprobados por el Consejo de Ministros que justifican la medida de gracia por cuestión de «utilidad pública», uno por cada condenado a penas de prisión en la sentencia del ‘procés’.

Los principales partidos de la oposición, Partido Popular y Vox, además de Ciudadanos, ya han anunciado la presentación de recursos para revocar la extinción de las penas de cárcel a los líderes independentistas. El partido de Inés Arrimadas lo registrará hoy y Vox previsiblemente lo anunciará también hoy mismo.

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