miércoles 19/5/21

Sánchez da munición a PP, Cs y Vox al rebajar a Guaidó a «líder de la oposición»

«¡Dimisión, dimisión!», la oposición pide a gritos en el Congreso de los Diputados el cese del ministro Abalos
Ábalos junto a la ministra Celaá, que sostiene una flor con motivo de San Valentín en la sesión de control al Gobierno, ayer.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, volvió a dar ayer munición a los tres partidos de la derecha para mantener vivas sus sospechas.

El jefe del Ejecutivo, que como el resto de su equipo se sometió en el Congreso a la primera sesión de control de la legislatura, insistió en su argumento de que lo único que hizo Abalos al acudir al aeropuerto de Barajas y subir al avión de Rodríguez en la madrugada del pasado 20 de enero fue evitar una «crisis diplomática» y apuntaló la última de las versiones ofrecidas por el ministro, la de que su encuentro sólo tuvo por objeto asegurarse de que la dirigente venezolana, que tiene prohibido entrar en el espacio Schengen, no vulneraba la sanción impuesta por la UE en junio de 2018 por «violar los derechos humanos» en su país.

Lo que incendió a los partidos de la oposición, sin embargo, fue que, al responder a la pregunta que le había sido formulada por líder de Vox, Santiago Abascal, Sánchez se refirió a Juan Guaidó no como «presidente encargado» de Venezuela —el reconocimiento que, en línea con buena parte de la comunidad internacional, él mismo le otorgó hace un año— sino simplemente como «líder de la oposición», el grado al que lo rebajó el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, hace unas semanas.

El calificativo tiene importancia, sobre todo si se vincula con la decisión del jefe del Ejecutivo de no recibir al también presidente de la Asamblea Nacional venezolana en su reciente gira europea.

A diferencia de otros mandatarios como Angela Merkel, Emmanuel Macron o Boris Johnson, Sánchez delegó esa tarea en la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, lo que también suscitó duros reproches por parte de las fuerzas de la derecha.

UNA HORA JUNTOS

Con todo, durante una intervención posterior en el pleno del Congreso, Abalos replicó a la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, que el Gobierno «continua reconociendo y respaldando al presidente encargado Guaidó». El ministro, claro protagonista de la jornada en la Cámara baja, también adujo que él sigue manteniendo que no hubo «reunión» con Delcy Rodríguez, a pesar de que según un informe policial publicado ayer por El País pasó con ella cerca de una hora en Barajas.

Entre gritos de «¡dimisión, dimisión!», insistió en que lo único que trasladó a la número dos de Maduro, que viajaba en un vuelo privado rumbo a Estambul, fue que no podía entrar en España. «Que es algo que podría hacer un policía —admitió— pero es que estamos hablando de un país con el que tenemos relaciones diplomáticas».

Según su relato, en ningún momento se violaron las «restricciones» fijadas por el Consejo Europeo porque, aunque Rodríguez bajó del avión, se mantuvo en la zona VIP de la Terminal Ejecutiva del aeropuerto madrileño, que técnicamente es zona internacional. En cualquier caso, como hizo el miércoles en el Parlamento europeo el exjefe de la diplomacia española y hoy Alto Representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, Abalos argumentó que las sanciones comunitarias no son «derecho de la Unión» y acusó al PP de poner en cuestión no su «credibilidad» sino la de España y de querer enfrentar al Gobierno con EE UU.

Sánchez da munición a PP, Cs y Vox al rebajar a Guaidó a «líder de la oposición»
Comentarios