jueves. 30.06.2022

Las elecciones en Andalucía del 19 de junio van de «derechos o derechas». El presidente Sánchez dejó ayer fijado en un mitin del PSOE en Granada el que se perfila como uno de los ‘leit motiv’ de la campaña de los socialistas para unas autonómicas que parten para ellos con las encuestas dándoles la espalda, ante la consolidación en el Gobierno del popular Juanma Moreno y el empuje de Vox a la espera de lo que termine ocurriendo con la impugnación del empadronamiento de Macarena Olona.

El secretario general del partido identificó a sus rivales, sin citarlos por sus siglas, como un bloque marmóreo que unifica a «la derecha y la ultraderecha» con el único objetivo, incidió, de revertir las políticas de libertades de su Ejecutivo y las abanderadas desde la Transición «por el pueblo progresista andaluz». Un histórico caladero de votos del PSOE hoy en retroceso al que Sánchez llama a «movilizarse» para demostrar «que somos muchos más que ellos».

Los socialistas andaluces acuden a la liza del 19-J delantada por Moreno acuciados por unos sondeos que enfrentan a la izquierda a la amenaza de sus peores resultados en unos comicios que se interpretarán en clave nacional.

Desde que el líder andaluz precipitó la convocatoria, el PSOE ha vuelto a agitar el señuelo de la posible confluencia del PP con un Vox pujante, presentando como un tándem a Moreno y Olona. Sánchez reivindicó ayer la ejecutoria de su Gobierno en estos dos últimos años «extraordinariamente complejos» y quiso plantear los comicios andaluces como una disyuntiva entre «derechos o derechas». Y con los primeros, remató, «ni se trafica» ni «se banalizan».

Las medidas del «okupa»

Precedido por el candidato a la Junta, Juan Espadas, Sánchez subrayó que el «fracaso» de la «oposición destructiva que nunca ha arrimado el hombro» en esta legislatura marcada por la pandemia y ahora por la guerra es que «España ha salido adelante» gracias a un Ejecutivo, el que encabeza, «más ejemplar y más social». Sánchez trató de despintar la caricatura de «okupa» con que le describen sus adversarios desgranando sus medidas contra «el desafío principal de la desigualdad»: desde el Ingreso Mínimo Vital a la subida del salario base pasando por la mejora en las pensiones y, con subrayado especial, por la agenda para alcanzar la paridad real entre hombres y mujeres.

Estos últimos pasajes fueron lo suficientemente significativos como para que sonara no solo a una confrontación explícita con el Partido Popular. También, implícitamente, a una vindicación del patrimonio feminista del PSOE ante el protagonismo de Unidas Podemos en materia de igualdad. «Quiero más», arengó el presidente haciéndose eco del lema electoral de los suyos.

Sánchez define el pulso del 19-J en Andalucía: «Derechos o derechas»