viernes 18.10.2019

Sánchez e Iglesias, estáticos al límite para evitar elecciones

Sánchez e Iglesias, estáticos al límite para evitar elecciones

p. d. l. h. / n. v. | madrid


En 48 horas la legislatura estará sentenciada. El rey inicia hoy, de menor a mayor, la ronda de contactos con las fuerzas representadas en el Congreso para determinar las probabilidades de una investidura exitosa, pero será mañana, cuando reciba en la Zarzuela a Pablo Iglesias, a las 12.15, y a Pedro Sánchez, a las 18.00, cuando sabrá definitivamente a qué atenerse. Del presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y del jefe de filas del PP, Pablo Casado, nadie espera sorpresas y el clima reinante en los dos partidos de la izquierda, pero también en el conjunto del Parlamento, es el de que todo el pescado está vendido: ninguno de sus líderes da muestras de estar dispuesto a moverse más. Los socios de la moción de censura contra Mariano Rajoy , sin embargo, no se resignan a seguir presionando a favor de un acuerdo de último minuto.


La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se sumó ayer al coro de voces críticas con la idea de una repetición electoral y conminó tanto a sus coaligados de Podemos como al PSOE a hacer un último esfuerzo. «Las horas que quedan no son horas muertas. De hecho, las próximas 48 horas son claves», argumentó durante el Consejo Nacional de su partido, Catalunya en Comú. Su mensaje sonó a aldabonazo a Iglesias, que no acepta ningún tipo de pacto que no implique la coalición de Gobierno. «Desde un punto de vista progresista, la única opción que hay que descartar es ir a elecciones», insistió. Sin embargo, también cargó contra el presidente en funciones, al que acusó de mandar señales de que los comicios son «inevitables», no hacer propuestas y descartar todas las realizadas por los morados.


El PNV, al que en algún momento los socialistas y los de Iglesias han mirado como mediador, focalizó sobre los líderes todos los reproches. Su portavoz parlamentario, Aitor Esteban, llegó a asegurar que gran parte de los equipos negociadores de ambas fuerzas estarían, en realidad, «por la labor» de ceder en algo para amarrar un acuerdo de investidura.



Elecciones vs. legislatura


Es más que probable que toda esta presión acabe por estallar en el pleno del Congreso. Cuando el martes a las seis de la tarde Sánchez cruce el umbral de la Zarzuela y la cuenta atrás llegue a término, la Cámara estará inmersa en la toma en consideración de proposiciones que podrían decaer el lunes que viene. Pese a la amenaza de elecciones, el calendario parlamentario es, prácticamente, el de una semana cualquiera en un periodo de sesiones ordinario.


El anuncio de si Felipe VI propone o no un candidato para ser investido tras la ronda de consultas se conocerá, de hecho, con el pleno en marcha. Y en caso de que se constate que ningún aspirante cuenta con apoyos suficientes, los diputados continuarán con su actividad programada, pese a la certeza de que las Cortes están abocadas a la disolución y que no podrán tramitar las pocas propuestas legislativas que han debatido.

Sánchez e Iglesias, estáticos al límite para evitar elecciones