miércoles. 08.02.2023
PP, IU y los nacionalistas imponen su mayoría a los socialistas en la Diputación Permanente

Zapatero deberá aclarar sus planes en el Congreso en una sesión extraordinaria

El PSOE medita salvar la situación pidiendo una comparecencia voluntaria sobre la subida del paro

madrid

El grupo socialista no pudo impedir que José Luis Rodríguez Zapatero tenga que ir al Congreso la próxima semana para exponer sus planes ante la agudización de la crisis. El PP unirá sus votos a los de los nacionalistas e IU en la reunión de la Diputación Permanente de este miércoles para que el presidente del Gobierno acuda a un pleno extraordinario de la cámara. Los socialistas pagarán así su orfandad parlamentaria, una situación escogida por el grupo gubernamental con su estrategia de no tener socios estables que aseguren la estabilidad del Ejecutivo y preferir la

con unos y otros.

El Gobierno y el PSOE estrenan el año con un sonoro revés parlamentario. Los socialistas se habían ufanado de no haber perdido hasta ahora una sola votación en el pleno del Congreso durante el primer año de esta legislatura. Ese motivo de satisfacción se desvanecerá mañana, y aunque no se votará en el pleno, los grupos se pronunciarán en el minipleno que es la Diputación Permanente de la cámara, donde el PP sumará sus fuerzas a las de los nacionalistas para aprobar la comparecencia extraordinaria en el hemiciclo del presidente del Congreso.

Cabe la posibilidad de que el Ejecutivo intente a última hora salvar la cara y solicite la presencia voluntaria de Rodríguez Zapatero en la cámara para devaluar la petición de la oposición. Ya lo hizo en julio pasado, cuando los socialistas perdieron una votación en la Junta de Portavoces del Congreso que forzaba al presidente a acudir a la cámara también para hablar de la crisis, y el Gobierno solicitó a última hora su comparecencia voluntaria. El Ejecutivo, en esta ocasión, intentó calmar las ansias del PP y los nacionalistas con la presencia a petición propia la próxima semana del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, en la comisión correspondiente para explicar las medidas adoptadas para hacer frente a la escalada del paro. Pero el principal partido de la oposición quería la pieza mayor y contó con el inusual respaldo de CiU, PNV, Esquerra Republicana, IU e Iniciativa per Catalunya.

Los socialistas no pudieron echar mano en esta ocasión de los nacionalistas vascos y gallegos para sortear la situación, como ocurrió con la aprobación de los Presupuestos, debido a la convocatoria de las elecciones autonómicas del 1 de marzo en Euskadi y Galicia, unas citas que desaconsejan las colaboraciones con el rival electoral. Tampoco pudieron recurrir a CiU, ante las serias divergencias por la financiación autonómica.

Zapatero, salvo sorpresa de última hora, tendrá que ir al hemiciclo, y es probable que sea el 20 de enero.

Zapatero deberá aclarar sus planes en el Congreso en una sesión extraordinaria
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