jueves 23/9/21

Magisterio narrativo

juegos de artificio Antonio Toribios Ed. La Armonía de las Letras, León, 2016. 256 páginas

Uno tiene a veces la suerte de encontrarse con libros deliciosos. Tal es el caso de este, nacido en la ‘factoría’ de Gregorio Fernández Castañón, una garantía de pulcritud, de belleza y de originalidad, cuyos detalles se miman hasta las últimas consecuencias, cohesionados en esta ocasión por una serie narrativa de fotografías de máscaras que firma María Gómez.

El corpus esencial, sin embargo, lo conforma una magnífica colección de microrrelatos en que, bajo el título de Juegos de artificio, el autor alude a dos sustantivos esenciales en el concepto de literatura. Es sabido que, además de ser un género especialmente difícil, el relato —siguiendo cierta lógica definitoria, el microrrelato es un relato sin paja— es una de las buenas expresiones de la literatura narrativa, que exige en su construcción un permanente trabajo de desnudez, de poda, de síntesis, de concisión. Y en este ejercicio, y lo diré con plena convicción, Toribios es un verdadero maestro. En esta colección heterogénea de relatos independientes, ejemplifica la incorporación de múltiples y variados elementos, producto de inquietudes y lecturas —cine, arte, literatura…—, la ironía, a veces bajo la fina capa de la acidez crítica, y un lenguaje ajustado, rico y sólido.

La disposición del autor, siempre necesaria en la creación, lo es más, si cabe, en el cultivo de este género, que tiene sus propias reglas de oro: arranque explosivo, que atrape, una historia, real o ficticia —nunca una ocurrencia o una anécdota— digna de ser contada, y una final sorprendente que, como consecuencia, facilite la complicidad del lector y le resulte sugerente, partiendo o contando con la economía tanto narrativa como lingüística. Estas dificultades, donde verdaderamente radican la agilidad, la fuerza y el valor de cada una de las piezas, están resueltas de manera exquisita. Exquisitez es, en definitiva, la palabra que define este libro sorprendente. Se lo recomiendo con entusiasmo.

Magisterio narrativo
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