jueves 19.09.2019

Siempre con los débiles

ORACIÓN SANGRIENTA EN VALLEKAS Alejandro M. Gallo Reino de Cordelia. Madrid. 2014. 446 pp
Siempre con los débiles

Hay dos aspectos humanos en el trasfondo de la obra de Alejandro M. Gallo, que enriquecen forma especial al personaje. Uno de ellos es literario, referido al protagonista. Alicia, su amante, le confiesa que se ha enamorado de él por estar «siempre con los débiles». El segundo es socialmente llamativo: la obra está dedicada «Al Club de Lectura de Novela Negra de Centro Social Seco, en Vallecas». Independientemente de estas referencias, la novela plantea una trama apasionante, relacionada esencialmente con el mundo de las altas jerarquías de la Iglesia. Ambientada en Vallecas (pero también en el seminario de Astorga, con momentos excelentes) Ramalho debe llevar a cabo el descubrimiento de una serie de muertes de personajes corruptos y de escritores, pero sobresale la del Padre Brown, defensor de la Teología de la Liberación. En compañía de una serie de tipos marginales, símbolo de diversas actitudes humanas (El Coronel, Marie, El Poeta, el Flecha, el Okupa, Benita la portera…) el inspector Ramalho da Costa irá descubriendo complejas y peligrosas motivaciones, cuyos tentáculo llegan hasta el Vaticano, representado en lo humano por dos sacerdotes gemelos y en los instrumental por una daga que el Papa Pío XII regaló a Hitler. Si es importante la colaboración de todos sus amigos marginales, especialmente la de Marie, lo es más aun la aportación de Paula, la hija de Alicia, protagonista inocente de una de las escenas más emocionantes de la obra. Ramalho da Costa no parece el de otras novelas, se ha dulcificado. Deja unos días su trabajo por el amor de Alicia y de Paula, salva de la cárcel a El Poeta, y cobra una buena cantidad de dinero por encargo de Aldo Pestini, uno de los capos de la obra, por aclarar los asesinatos, todo ello con un final de llamativo dramatismo.

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