lunes 20/9/21

informática. una orquesta en el ordenador

la escuela municipal de valverde es pionera en impartir informática musical con un software que traduce las notas. D icen que sin música, la vida sería un error, porque rige la armonía de los astros, sociabiliza, calma y aporta felicidad. Su lenguaje, las notas, ya pueden aprenderse de forma más eficaz, gracias a las nuevas tecnologías que aplica la escuela de Valverde: un editor informático que hace ‘sonar’ las partituras
JESÚS F. SALVADORES
JESÚS F. SALVADORES

La música, ese juguete para el cerebro que proporciona felicidad y creatividad, se apoya cada vez más en las nuevas tecnologías. Y la Escuela Municipal de Valverde de la Virgen ha visto ese gran potencial y lo está aplicando de forma pionera en León con la asignatura de Informática Musical. Saben que leer partituras puede resultar complicado, pero que esa labor se allana si los símbolos suenan, se escucha la canción y se practica. Por eso utilizan un software con unas propiedades extraordinarias para escribir sobre un pentagrama, convertir en música esos acordes e incluso importar la canción que se desee sin necesidad de copiarla, con sólo descargarla de una gran biblioteca de la Red.

La herramienta digital se llama Musescore y permite guardar y compartir partituras en internet de forma privada para el acceso personal desde cualquier ordenador, o pública para que amigos y compañeros puedan verla o descargarla. El programa deja ver y reproducir los pentagramas en el navegador web e incluso sincronizar una partitura con un vídeo en Youtube. Su grandeza es servir de editor musical, lo que multiplica sus posibilidades de utilización.

Según el director de la escuela, Antonio Escoriza, la asignatura de Informática Musical rompe la barrera del municipio de Valverde y atrae a alumnos de León ciudad y de otras localidades como Villamañán o Gradefes. Nace como respuesta al desarrollo de una variedad de plataformas para abordar el estudio del Lenguaje Musical.

Se trata de un proyecto de Innovación Educativa promovido por la escuela que quiere aportar el conocimiento de la música comenzando por el oído. «Al estudiante puede costarle entender un papel cargado de simbolitos, pero lo comprenderá más rápido si escucha cómo suenan, y ésa es la gran ventaja del programa informático que empleamos, que convierte automáticamente en sonidos las notas de una partitura para que el alumno pueda ensayar cuantas veces quiera», explica.

Los investigadores han descubierto que las canciones activan el lóbulo frontal, producen dopamina y actúan en el cerebelo, que es capaz de ‘sincronizarse’ en el ritmo de la música, lo que provoca placer. Es como un juguete para el cerebro y ese juguete, estimula la creatividad. La música en un nivel moderado intensifica la capacidad de procesamiento abstracto, lo que favorece la originalidad a la hora de realizar actividades o solucionar problemas.

Escoriza entiende que las nuevas tecnologías «pueden ser y de hecho son un instrumento muy valioso a la hora del estudio de la música». Han observado que sus alumnos usan las aplicaciones informáticas con gran destreza «y de un tiempo a esta parte se han convertido en una manera de aprender, enseñar y crear para materializar lo aprendido».

También con ese uso generalizado de las nuevas tecnologías aplicadas a la música involucran a todo el espectro de edades de su alumnado, «desde los mas pequeños (8 años) hasta los adultos, que acogen con gran ánimo y energía el reto de ponerse delante de un ordenador a investigar y aprender», aclara.

La propia Escuela Municipal de Música de Valverde dispone de un buen número de equipos informáticos para abordar la asignatura, pero se dieron cuenta de que gran parte de los estudiantes preferían usar sus propios ordenadores y así seguir trabajando y estudiando en sus casas. De ahí que a la clase, que se imparte los martes de 19.00 a 20.00 horas, la mayoría acuda con su propio equipo. El artífice de impartir la Informática Musical es el profesor Álvaro Sánchez, experto en saxo, que ha convertido el aula en un laboratorio de investigación educativa en el que conviven jóvenes y adultos, en ocasiones, enseñándose unos a otros a navegar por la Red buscando aplicaciones informáticas capaces de resolver los problemas educativos que se plantean.

La asignatura se desarrolla, como norma general, con el software de libre distribución Musescore «haciendo de cada clase semanal un espacio abierto de interacción educativa, donde los alumnos no sólo tratan de dar respuesta a sus propias inquietudes, sino que entre ellos tratan de cooperar para sacar adelante las preocupaciones musicales que en muchas ocasiones genera la siempre complicada y, en ocasiones, temida asignatura de Lenguaje Musical», remarca.

El éxito de la asignatura ha alcanzado tal nivel, que cada dos meses también organizan un curso de un sábado para aquellos interesados que no pueden acudir entre semana al centro. La Escuela Municipal de Música de Valverde funciona desde octubre de 2006 en que arrancó con 70 alumnos. Hoy superan los 420 con su oferta de piano, guitarra clásica y eléctrica, saxofón, trompeta, violín, flauta travesera, gaita, percusión tradicional, música y movimiento, coro, lenguaje musical e informática. Es un centro joven, con diez aulas y 16 trabajadores que ha ‘enganchado’ con sus profesores de 25 a 40 años a multitud de aspirantes jubilados. Desde el Ayuntamiento reconocen que la innovación educativa es importante y que la escuela demuestra que «todo lo que hacemos en Valverde se queda pequeño». De hecho fueron pioneros en generalizar los códigos de barras QR para establecer una pionera y moderna forma de ‘hablar’ con sus vecinos. La iniciativa arrancó el Día del Libro, como un medio para fomentar la lectura, gracias a la colocación de pegatinas pixeladas distribuidas en la calle que servían para escuchar textos más o menos literarios. Su buena acogida posibilitó que la campaña continuara y se extendiera. El concejal Víctor Álvarez, propulsor de la idea, lo bautizó como #Déjamequetecuente dentro de una campaña de sensibilización a la lectura organizada por la Biblioteca Municipal de La Virgen del Camino y la Emisora Doble V radio. Los códigos sirven de puerta de entrada para escuchar microrrelatos y se han colocado en paradas de autobuses, colegios e instalaciones municipales. El equipo de Gobierno ha incluído los QR en toda la cartelería que publican sobre las actividades municipales, incluidos los actos de la escuela de música, ya que permiten redirigir al usuario a sitios web donde se almacena la información y se puede consultar con sencillez.

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