domingo 29/11/20

El acuerdo entre Londres y Bruselas sigue bloqueado a seis semanas de la salida de la UE

Boris Johnson en una pantalla en el Parlamento británico. JESSICA TAYLOR
Boris Johnson en una pantalla en el Parlamento británico. JESSICA TAYLOR

Pesca, gobernanza, competencia leal. Son las tres grandes áreas que dificultan el progreso en las negociaciones sobre la relación del Reino Unido y la Unión Europea después del Brexit. Y a menos de seis semanas de la conclusión del periodo de transición, el 31 de diciembre, crece la incertidumbre de si hay voluntad política para sellar el acuerdo o, por el contrario, la inmovilidad de Londres o Bruselas precipitará la ruptura a las bravas.

«Creo que habrá acuerdo, aunque solo sea porque no necesitamos otro golpe a la confianza en medio de la covid-19. El problema es que será un acuerdo esquelético, libre de aranceles y cuotas. Ese tipo de tratado no ayuda particularmente a un país como Reino Unido, que básicamente es una economía de servicios», sostuvo Lionel Barber, el veterano exdirector del ‘Financial Times’, en un encuentro telemático con miembros de la Asociación de Prensa Extranjera (FPA).

Un acuerdo comercial de mínimos sería una fórmula aceptada por los radicales euroescépticos británicos. También es la solución a corto plazo que anticipan los mercados de divisas, aunque el 60% de los economistas consultados recientemente por Reuters cree que un pacto de mayor envergadura todavía es posible. Para ello, el Gobierno de Boris Johnson y la UE deberían dar un paso extra por encima de sus respectivas líneas rojas o apañar una estrategia para salvar la cara del bando que contemple ceder antes de caer en el abismo.

El Ejecutivo conservador pide un arreglo que reconozca la soberanía de Reino Unido y respete su independencia de la UE. El bloque de los Veintisiete se mantiene unido en la defensa de la integridad del mercado único, que ha guiado su diálogo con Londres desde que el 52% del electorado británico votó a favor del Brexit hace más de cuatro años.

«Puede terminar mal», reconoce Barber, que acaba de publicar sus memorias de quince años al frente del periódico neoliberal en ‘The Powerful and the Damned: Private Diaries in Turbulent Times’. Teme que Johnson sucumba a la presión de los radicales euroescépticos y rechace cualquier compromiso que pueda comprometer la plena soberanía de Reino Unido. «Nuestra posición sigue igual. Recuperar el control de nuestro dinero, leyes y fronteras», dijo el viernes el portavoz del mandatario conservador.

Ambas delegaciones están decididas a seguir negociando, pese a la interrupción causada por un contagio de coronavirus. El jefe negociador de la UE, Michel Barnier, entró en cuarentena días atrás y el equipo británico que dirige David Frost regresó a casa desde Bruselas. El trabajo técnico continuará en comunicaciones electrónicas a lo largo de la semana y ambas partes reanudarán los encuentros presenciales, probablemente en Londres, «cuando se juzgue que todos están a salvo», según indicó Downing Street.

El acuerdo entre Londres y Bruselas sigue bloqueado a seis semanas de la salida de la UE
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