domingo. 03.07.2022

La guerra lo cambia todo. «Quería irme de casa», lamenta entre sollozos Ulyana, de Odessa. La invasión rusa iniciada hace ya doce días sembró el terror en Ucrania. Miles de ciudadanos empaquetaron lo primero que encontraron en sus hogares y fueron rumbo a la frontera del país para dejar atrás las bombas.

Como ella, miles de ucranianos han cruzado la frontera para huir de la guerra. En total, más de 1,5 millones de refugiados se han visto obligados a dejar sus hogares desde que comenzó la ofensiva, según confirmó ayer Acnur, en lo que ha descrito como el éxodo de más rápido crecimiento en Europa desde la II Guerra Mundial. «Aún no sé cuándo podremos volver a casa, pero lo haremos», dice con convicción este joven ucraniana.

El miedo a los bombardeos también empujó a Natalia a ir a la estación de tren, donde puso rumbo a Polonia con sus hijos, Danil y Adelina, y encontró un refugio seguro en Koszalin. «Mi esposo se quedó en Leópolis para defender su patria contra las tropas de Putin».| Diana Martínez

«Aún no sé cuándo podremos volver a casa, pero lo haremos»