martes. 31.01.2023
                      Una familia en un centro comercial. WU HAO
Una familia en un centro comercial. WU HAO

Después de que varias ciudades relajaran en las últimas horas algunas de las restricciones, y de las protestas registradas en los últimos días, las autoridades chinas declararon que «se dan las condiciones para que el país ajuste sus medidas antipandémicas».

La viceprimera ministra Sun Chunlan, a cargo de supervisar la política de «cero covid», aseguró este jueves que la baja patogenicidad del virus y la alta tasa de vacunación de más del 90 % de la población, entre otros factores, han «creado las condiciones» para que el país «ajuste las medidas contra la pandemia». El miércoles, la funcionaria mantuvo una reunión con expertos de la Comisión en la que «escuchó sus sugerencias sobre cómo mejorar las medidas de contención» y aseguró que el país está en una «nueva situación».

Las palabras de Sun son el broche oficial a una sensación de cambio inminente que se percibe en la población del país asiático.

Las megalópolis meridionales de Cantón y Shenzhen anunciaron en las últimas horas la retirada de varias restricciones antipandémicas y algunos de sus distritos permitirán también que ciertos contactos cercanos de contagiados considerados vulnerables se confinen en casa, lo que supone un giro considerable con respecto a la política vigente durante estos años.

La directriz consiste en el aislamiento de todos los contagiados, estrictos controles fronterizos, confinamientos parciales o totales en los lugares donde se detectan casos y pruebas PCR constantes a la población urbana.

El aislamiento es uno de los puntos más controvertidos dado que las ciudades han de recurrir en ocasiones a instalaciones provisionales y prefabricadas con malas condiciones de salubridad y problemas de acceso a atención médica.

Cantón, que registró protestas en la última semana contra las restricciones, lidia desde hace semanas con un rebrote que arroja miles de nuevos casos diarios, cifras que en el pasado habrían desembocado inevitablemente en un confinamiento general como el que padecieron las ciudades de Wuhan (centro), Shanghái (este) o Xian (centro), entre otras. Pese a las más de 5.000 infecciones registradas ayer en la ciudad, algunos centros comerciales de la ciudad y otros establecimientos han dejado de pedir a los clientes que muestren sus pruebas negativas de PCR.

China admite que «se dan condiciones para ajustar sus medidas antipandémicas»
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