sábado. 13.08.2022

La crisis de Gobierno desatada en Italia tras la dimisión del primer ministro, Mario Draghi, congelada por ahora, se agudizó ayer con la gresca entre los partidos de su coalición y los reproches a su desencadenante, el Movimiento 5 Estrellas (M5S).

La política nacional se divide entre pedir al primer ministro que continúe al frente del país, cambiar la mayoría que lo sostiene excluyendo a Cinco Estrellas o, directamente, dar por agotada la legislatura y adelantar elecciones. Y todo puede ocurrir.

Italia, en medio de un tórrido letargo estival, se ha zambullido en una crisis política desde que ayer el M5S no votara una moción de confianza al mismo Gobierno de unidad nacional del que forma parte junto al resto del hemiciclo, excepto los ultras de Giorgia Meloni.

¿Las razones? Su desacuerdo con un «insuficiente» decreto de ayudas contra la inflación, con la dotación de un incinerador de basuras para Roma y una ristra de pullas en los últimos tiempos, como su reticencia a seguir armando a la resistencia ucraniana. Esto unido a las notorias desavenencias entre Draghi y el líder de la formación, Giuseppe Conte, que incluso llegó a acusarle de querer desbancarle de la dirección del partido.

El que fuera presidente del Banco Central Europeo aceptó gobernar Italia en febrero de 2021 a cambio de hacerlo con una coalición de unidad para agotar la legislatura en marzo de 2023, pero al perder al M5S, uno de sus principales socios, dio por finalizada su misión. De este modo, acudió ante el jefe del Estado, Sergio Mattarella, y presentó su dimisión, pero el presidente, experto constitucionalista y árbitro de la convulsa política patria, la rechazó.

Draghi deberá referir su decisión ante el Parlamento, seguramente el miércoles, por una cuestión de transparencia, y será entonces cuando desvele sus intenciones, aunque desde su entorno sostienen que está determinado a renunciar al Gobierno.

En este escenario, los partidos se enzarzaron en un cruce de reproches, acusaciones y una encrucijada: si seguir o no con el Gobierno y si hacerlo con el M55 (ya que incluso sin ellos Draghi mantendría la mayoría del arco parlamentario). Y es que el partido por el momento no ha anunciado oficialmente una salida de la coalición ni una retirada de sus tres ministros, al frente de Agricultura, Políticas Juveniles y Relaciones con el Parlamento.

La crisis de Gobierno todavía está repleta de incógnitas y ni siquiera se sabe si el miércoles el Parlamento tendrá la opción de expresar, o no, su respaldo a Draghi con un voto.

La crisis de Gobierno se empantana en Italia en una dura pugna política
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