martes. 05.07.2022
La presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen. OLIVIER HOSLET

La Unión Europea y Reino Unido extenderán «una milla más» la larga negociación de un acuerdo de libre comercio, según han informado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen,y el primer ministro británico, Boris Johnson, en un comunicado conjunto. La decisión es producto del aparente acercamiento de las posiciones de ambas partes sobre los mecanismos de supervisión y sanciones en el área de la competencia justa. «Hemos mantenido esta mañana (por ayer) una conversación telefónica útil», afirman. «Nuestros equipos negociadores han trabajado día y noche en los últimos días y, a pesar del agotamiento tras casi un año de negociaciones y de que los plazos se han incumplido una y otra vez, creemos que es responsable en este momento recorrer una milla más. En consecuencia, hemos ordenado a nuestros negociadores que continúen las conversaciones para ver si puede alcanzarse un acuerdo incluso en este momento tardío».

Plazo hasta el 31 de diciembre

Fuentes comunitarias y británicas ya habían adelantado esta semana que el único plazo real es el 31 de diciembre, cuando termina la fase de transición en la que Reino Unido permanece en el mercado común y la unión aduanera. La aprobación del acuerdo por los parlamentos europeo y británico puede ser rápida, y expertos en procedimientos de la UE han afirmado que existen vías técnicas para la aplicación del acuerdo de forma provisional antes de la ratificación por el Parlamento Europeo.

La extensión podría justificarse por la renuncia de la UE a una cláusula introducida hace diez días por el equipo negociador de Michel Barnier, en un borrador del tratado, en el capítulo sobre competencia justa, que establece los mecanismos de respuesta a la divergencia de una parte en regulaciones laborales o medioambientales, que ahora son idénticas. El Gobierno británico consideró inaceptable que la UE se adjudicase el papel de parte y juez al legislar que Bruselas tendría un derecho automático a sancionar a Londres con aranceles genéricos si las regulaciones británicos no copiasen en un breve plazo cualquier decisión en esas áreas tomada por la Unión. El acercamiento se funda en la creación de mecanismos que no sean unilaterales o tan genéricos.

La negociación exitosa de un acuerdo comercial permitiría la firma de un tratado que incluiría la colaboración en otras áreas importantes, como las que afectan a las instituciones judiciales o a las fuerzas de seguridad, o a programas de investigación, entre otras. Un acuerdo no alteraría el previsible atasco del transporte de mercancías en las fronteras a partir del 1 de enero,

El cuento de nunca acabar: la UE y Londres seguirán negociando
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