domingo 29/5/22
                      Boris Johnson llega a un colegio electoral con su perro Dilyn, ayer, para votar. ANDY RAIN
Boris Johnson llega a un colegio electoral con su perro Dilyn, ayer, para votar. ANDY RAIN

Los resultados de las elecciones municipales en Inglaterra, Escocia y Gales ofrecerán hoy una evaluación del impacto que la saga sobre la celebración en Downing Street de reuniones prohibidas por las reglas contra la extensión de la pandemia ha tenido en la popularidad de los conservadores y de su líder, el actual primer ministro Boris Johnson. La predicción más extendida es que las elecciones generales se convocarán en 2024.

La mirada de los analistas se enfocará hacia los resultados en las regiones centrales y el norte de Inglaterra, que han adquirido protagonismo político porque esos bastiones antes laboristas hicieron posible la victoria del ‘brexit’ en 2016 y de los conservadores de Johnson en 2019. Su Gobierno está empeñado en una política de promoción económica de esas comarcas para equilibrar el país.

La victoria en esas circunscripciones da al Gobierno una mayoría de 73 diputados en la Cámara de los Comunes. En las regiones señaladas, los ‘tories’ ganaron 48 escaños en 2019 con respecto a los obtenidos en 2017. El último sondeo publicado sugiere que los laboristas no tendrán grandes avances en estas elecciones en esas áreas de disputa.

Las municipales se fragmentan en bloques de ayuntamientos en Inglaterra y las de este mayo hay que compararlas con las de 2018, cuando los laboristas tuvieron muy buenos resultados. No pueden aumentar mucho más, aunque el sondeo señala que seguirán aumentando sus concejalías en Londres. En la capital, los conservadores ganaron 21 de los 73 escaños en liza, en 2019, confirmando su declive en la capital.

La otra mirada de los analistas se enfoca hacia el sur. En votos para sustituir a diputados, celebrados desde 2019, residentes en circunscripciones tradicionalmente conservadoras han optado por los liberal-demócratas, con el apoyo de laboristas que votaron tácticamente para evitar la victoria azul. Si se repite en las municipales esa alianza táctica de la oposición al Gobierno, Boris Johnson corre peligro.

El Partido Conservador es retratado a menudo como una máquina para la obtención del poder, a diferencia de una izquierda a menudo enredada sobre asuntos doctrinales. El malestar con Johnson en su grupo parlamentario se debe a su conducta durante en el ‘partygate’, pero también a que su pérdida de popularidad sugiere a los diputados que en 2024 perderán su escaño. Cuando regresen a los Comunes, el martes, los resultados de estos comicios locales definirán la fortaleza de su líder.

Las elecciones municipales examinan a Boris Johnson
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