sábado 26/9/20

Una grave negligencia devastó Beirut

Las autoridades libanesas conocían desde hace seis años el peligro del material almacenado en el puerto de la capital, pero nunca lo retiraron
Los alrededores del almacén donde tuvo lugar la explosión con un silo al fondo que resultó seriamente dañado. IBRAHIM DIRANI / DAR AL MUSSAWIR
Los alrededores del almacén donde tuvo lugar la explosión con un silo al fondo que resultó seriamente dañado. IBRAHIM DIRANI / DAR AL MUSSAWIR

Líbano busca supervivientes entre los escombros y a los culpables de las explosiones en el puerto que mataron a más de cien personas, hirieron a 5.000 y dejaron a cientos de miles sin hogar. "Como jefe del Gobierno, no descansaré hasta encontrar al responsable para que caiga sobre él todo el peso de la ley", declaró el primer ministro, Hasán Diab, en un clima de creciente enfado entre unos ciudadanos hartos de la negligencia de unas autoridades que tenían información sobre la peligrosidad del material almacenado en el puerto, pero no hicieron nada.

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Efectos de la terrible explosión en una de las calles de Beirut. NABIL MOUNZER

Tras la entrada en vigor del estado de emergencia para un periodo de quince días, la primera medida del Ejecutivo fue ordenar el arresto domiciliario de los responsables del puerto, que pasan a estar bajo la vigilancia del Ejército. El Consejo de Ministros también ordenó dar asistencia a las familias que perdieron sus casas para que puedan ser acogidas en colegios y hoteles.

Los libaneses quieren respuestas

Las 2.700 toneladas de nitrato de amonio fueron confiscadas a un barco ruso que llegó al país en 2014. Desde entonces permanecían guardadas en el almacén número 12 sin ninguna medida especial de seguridad. Los medios locales aseguraron que el incendio comenzó en el almacén 9, donde había material pirotécnico, y de allí llegó al 12 causando la enorme explosión que destrozó la zona portuaria y los barrios cercanos.

A falta de esclarecer la causa de ese incendio, el director general de Aduanas, Badri Daher, declaró a la cadena LBCI que su departamento envió seis cartas a la justicia informando del peligro de ese almacén, pero no obtuvieron respuesta alguna. "Les pedimos que fuera reexportado, pero nunca ocurrió", lamentó.

El manager general del puerto, Hassan Koraytem, también habló a los medios y en declaraciones al canal OTV insistió en que "nadie nos respondió", pese a los repetidos llamamientos para retirar de allí el nitrato de amonio. "Llevábamos esperando una solución desde hace seis años", lamentó ante las cámaras.

A comienzos de año se produjo la última inspección del almacén número 12 y, según fuentes del puerto citadas por la prensa local, el informe recogía que "si no se traslada a un lugar seguro, puede volar todo Beirut". Y así ocurrió en la tarde del martes.

"Verdad perturbadora"

"Todo indica que en la explosión no están envueltos los sospechosos habituales como Hizbolá, Israel, los grupos yihadistas o Siria. La verdad parece mucho más aburrida y perturbadora: décadas de corrupción a todos los niveles institucionales han destruido el puerto, una buena parte de la ciudad y se ha llevado por delante muchas vidas", apuntó el analista Faysal Itani, vicedirector del Center for Global Policy, en el diario 'The New York Times'. Itani alertó de que "los políticos deben estar alerta porque esto va a generar mucho enfado en las calles".

Las beirutíes, de momento, permanecen en shock y tratan de organizarse para salir adelante dentro del caos. Si la grave crisis económica que padecen y la expansión del coronavirus no eran suficientes, ahora deben volver a retirar escombros y empezar desde cero.

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Vista panorámica de los destrozos originados en el puerto y en las viviendas cercanas. WAEL HAMZEH 

Pese a la larga experiencia en situaciones de violencia que tiene la ciudad, nadie recuerda una explosión de tal magnitud. "La situación es apocalíptica, Beirut jamás ha vivido esto en su historia", consideró el gobernador de la ciudad, Marwan Aboud, quien estimó que "entre 250.000 y 300.000 personas" se quedaron sin casa por los enormes daños, que cifró en torno a los 3.000 o 5.000 millones de dólares.

El periodista Mohamed Ali Harissi escribió en Twitter que "como nacido en 1982 he visto una década de guerra civil, tres guerras con Israel. Nada como esto".

La comunidad internacional respondió de inmediato a la petición de apoyo de la presidencia libanesa a "los países amigos". El mandatario francés, Emmanuel Macron, viaja a Beirut para evaluar la situación, reunirse con "todos los actores políticos" y preparar el envío de más ayuda. La propia sociedad libanesa también se organizó para apoyar a las víctimas y tratar de encontrar a las decenas de desaparecidos.

Ante la gravedad de la situación sobre el terreno, el Tribunal Especial para Líbano anunció el retraso en la publicación del veredicto del juicio sobre el asesinato del ex primer ministro, Rafik Hariri, en 2005. La decisión, que se iba a hacer pública el viernes, no se sabrá hasta el día 18. Los cuatro sospechosos del atentado con coche bomba son miembros del partido milicia chií Hizbolá.

Una grave negligencia devastó Beirut