martes 19/1/21

Israel mata en Irán al sucesor de Bin Laden

El régimen de Teherán niega los hechos ocurridos en agosto, mientras EE UU, Tel Aviv y los terroristas callan
Peatones en la calle de Teherán en la que los agentes israelíes acabaron con el número 2 de Al Qaeda. ABEDIN TAHERKENAREH
Peatones en la calle de Teherán en la que los agentes israelíes acabaron con el número 2 de Al Qaeda. ABEDIN TAHERKENAREH

Muhammad al-Masri, número dos de Al-Qaida y responsable directo de los ataques contra embajadas de Estados Unidos en Africa en 1998, fue asesinado a tiros por agentes de Israel en Teherán en agosto, según publica The New York Times, que cita fuentes de la inteligencia. Ni Al-Qaida, ni Estados Unidos, ni Israel confirman esta operación, pero Irán la niega y considera la filtración al diario estadounidense como «parte de la guerra económica, de inteligencia y psicológica en toda regla contra el pueblo iraní, y los medios de comunicación no deberían actuar como una tribuna para difundir las intencionadas mentiras de la Casa Blanca sobre Irán», según el portavoz de Exteriores, Said Jatibazdeh.

La operación descrita por los servicios de inteligencia al periódico neoyorquino sigue los patrones de anteriores asesinatos de científicos nucleares iraníes atribuidos a Israel. Al Masri, de 58 años y por quien el FBI ofrecía una recompensa de diez millones de dólares, conducía su coche por las calles de Teherán cuando dos asesinos en una motocicleta se acercaron y dispararon cinco veces al vehículo usando armas con silenciadores. Abatieron al número dos de Al-Qaida y a su hija, Miriam, viuda de Hamza Bin Laden, hijo del fundador de la organización.

Los medios iraníes recogieron la noticia del asesinato, pero aseguraron que las víctimas fueron el profesor de Historia libanés Habib Daoud y su hija, Maryam. Este era el alias y la tapadera que, según los servicios de inteligencia consultados por The New York Times, usaba Al Masri en Irán, donde se encontraba desde 2003 bajo custodia de las autoridades locales.

El ministerio de Exteriores iraní reaccionó de manera inmediata a la noticia y denunció que «para eludir la responsabilidad por las actividades criminales de Al-Qaida y otros grupos, Washington y Tel Aviv intentan de vez en cuando establecer un vínculo con Irán mediante la falsificación y la filtración de información inventada a los medios de comunicación». Dar cobijo al número dos de Al-Qaida supondría que la república islámica tiene lazos directos con un grupo al que, sobre el papel, combate por ser abanderado del extremismo suní. Teherán siempre ha negado las acusaciones por parte de Estados Unidos sobre el refugio a líderes de la organización de Bin Laden.

De confirmarse su muerte, la pérdida de Al Masri supondría un nuevo golpe a la cúpula de Al-Qaida, que perdería a uno de sus fundadores, colaborador estrecho de Osama bin Laden y miembro de su consejo consultivo. Nacido en el norte de Egipto, viajó por primera vez a Afganistán tras la invasión soviética para participar en la guerra santa, allí conoció a Bin Laden y participó en el establecimiento de la organización terrorista.

Estados Unidos acusa a Al Masri de ser el organizador de los ataques contra la Embajadas de Tanzania y Kenia en los que murieron 224 personas. Su asesinato, el 7 de agosto, coincidió con el aniversario de este doble atentado. Los servicios antiterroristas estadounidenses le consideraban «el operativo más experimentado y peligroso fuera de nuestra custodia o de la de nuestros aliados».

El golpe para la organización podría ser doble ya que, según adelantó el analista sirio Hassan Hassan, el número uno de Al-Qaida y sucesor de Bin Laden, Ayman Al Zawahiri falleció hace un mes en su domicilio «por causas naturales». Otro fallecimiento del que no se ha hecho el grupo en sus canales habituales.

Ayer mismo, en Mali

La ministra francesa de Defensa, Florence Parly, anunció este viernes la muerte de Bah ag Moussa, jefe militar del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, afiliado a Al Qaeda, en una operación contra el terrorismo llevada a cabo por el Ejército galo en la región de Ménaka, en Mali. «Felicito a los militares implicados en la acción y a todos aquellos que han contribuido en materia de Inteligencia. Es un éxito mayor en la lucha contra el terrorismo que Francia lleva a cabo junto a sus socios en el Sahel», dijo Parly.

Bah ag Moussa, un exmilitar de las fuerzas de Mali que desertó en 2012, era considerado uno de los principales lugartenientes de Iyad Ag Ghali, líder del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes, una alianza que integra a varias organizaciones ‘sindicadas’ con Al Qaeda en el área del Sahel. El terrorista, que fue «neutralizado» el pasado día 10, era también uno de los dirigentes históricos del yihadismo en esta región y presuntamente responsable devarios ataques contra las fuerzas de Mali e internacionales. Se ocupaba sobre todo de la formación de nuevos reclutas para el yihadismo en Mali.

«Indistintamente de que se trate del Estado Islámico o Al Qaeda, Francia golpea a aquellos que, en nombre de su ideología letal, atacan a poblaciones civiles y desean desestabilizar a los estados de la región», advirtió la ministra. Parly recordó que las fuerzas armadas de su país trabajan «estrechamente» junto a los Ejércitos locales en la denominada ‘operación Barkhane’, cuyo objetivo es hacer frente al terrorismo en el Sahel.

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