martes. 07.02.2023

Una rebelión debilita el chantaje de May al Parlamento británico

Si pierde el martes la votación sobre su acuerdo con la UE, tendrá que presentar posibles alternativas.
Manifestantes en contra del ‘brexit’ participan en una protesta ante el Parlamento británico. NEIL HALL

íñigo gurruchaga | londres

El curso del brexit puede alterarse radicalmente el 18 de enero por la aprobación por una mayoría en la Cámara de los Comunes de una enmienda que obliga a Theresa May a ofrecer una estrategia sobre la marcha de la UE si pierde el voto sobre el acuerdo alcanzado con el Consejo Europeo. Debe presentarla tres días después de la derrota y los diputados pueden enmendar su propuesta.

La confusión política que padece Reino Unido en las últimas semanas se fundamenta en que no existe en el Parlamento una mayoría favorable a marcharse de la UE sin acuerdo, y tampoco parece existir esa mayoría en favor del acuerdo negociado por May. El desenlace de este dilema puede llegar por un cambio en los procedimientos del Parlamento adoptado por el presidente de los Comunes. La estrategia de May consiste en crear una situación tan tensa en vísperas del plazo establecido para la marcha de la UE, el 29 de marzo, que suficientes diputados conservadores y laboristas decidan que deben votar por su acuerdo para evitar una marcha abrupta que podría crear desorden y congestión en las fronteras, y riesgos para la estabilidad de la economía. Según los medios británicos, miembros del Gabinete de May le exigieron en la reunión semanal del martes que les explicase sus ideas sobre cómo avanzar si su acuerdo es rechazado el día 15. Los ministros se dividieron y la primera ministra no desveló sus planes, más allá de adelantarles que hará una declaración en las horas siguientes a la votación.

En la sesión de preguntas a la primera ministra, ayer, May respondió a la alarma expresada por varios diputados sobre una marcha abrupta reiterando una y otra vez que la manera de evitarla es votar por su acuerdo. Rechazó también pedir un aplazamiento o revocar el Artículo 50 -que fija el plazo del brexit- a fin de que el sistema político británico tenga tiempo para lograr un más amplio consenso.

El enrevesado brexit se encamina a una votación sobre el acuerdo el martes, una declaración de May y la posibilidad de que los parlamentarios fuercen al Gobierno a convocar votaciones sobre diferentes alternativas. El objetivo de May era, según los medios británicos, avanzar hacia una segunda votación sobre su acuerdo en la tercera semana de febrero, a poco más de un mes del 29 de marzo. El Ejecutivo quiere presentarse el martes con un texto del Consejo Europeo que tranquilice a los diputados sobre el carácter temporal del odiado mecanismo irlandés en el acuerdo. Ha prometido también un veto al Parlamento de Irlanda del Norte. Y negocia con brexiters una enmienda para que la introducción del mecanismo irlandés sea votada en el Parlamento de Londres.

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