sábado. 03.12.2022

Las tropas rusas han pasado a la defensiva en gran parte del frente mientras el Ejército ucraniano mantenía ayer la presión en el sur con vistas a recuperar la ciudad de Jersón, la única capital regional ucraniana capturada por Rusia desde el comienzo de su campaña militar.

El parte militar ofrecido por el Ministerio de Defensa de Rusia constata que las fuerzas rusas ha repelido ataques ucranianos en diversos sectores de un frente de más de 1.000 kilómetros. En la zona de Kupiansk, en el sureste de la región de Járkov, la tropas rusas rechazaron un ataque de las tropas ucranianas, a las causaron una 250 bajas mortales, según el portavoz castrense ruso, general Ígor Konashénkov. Añadió que un poco más al sur, en el sector de Limán, en la autoproclamada república de Lugansk, las fuerzas rusas repelieron con fuego de artillería y aviación de asalto acciones ofensivas del Ejército ucraniano.

Según Konashénkov, en la región sureña de Jersón las tropas de Kiev lanzaron tres ataques en dirección a las localidades de Piatikhadki, Chervony Yar e Ischenka, pero todos ellos fueron rechazados. El único avance del que informó el general ruso fue hacia las localidades de Novomykhailivka y Volodymyrivka, a unos 20 y 40 kilómetros, respectivamente, al sureste de la ciudad de Donetsk, controlada por los prorrusos desde 2014.

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania afirmó en su página de Facebook que ayer «fue un buen día» y que los «ocupantes sufrieron grandes pérdidas» en el sector de Donetsk y Limansk.

El Ejército de Ucrania continúa acumulando fuerzas en el territorio que controla en la zona de la región de Jersón que se encuentra en la margen derecha del río Dniéper, admitió el vicegobernador regional designado por Moscú, Kiril Stremoúsov.

Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, acusó a Rusia de «bloquear 2 millones de toneladas de grano que están en 176 barcos que ya se encuentran en el mar y que son suficientes alimentar a más de 7 millones de personas».

Estados Unidos instó ayer a Rusia a volver al acuerdo de exportación de cereal ucraniano y acusó al Kremlin de instrumentalizar los alimentos en la guerra.

La decisión de Rusia de retirarse del pacto, negociado por las Naciones Unidas, tiene un «impacto directo en los países de bajos ingresos (...) y en los precios de la comida a nivel global», dijo el secretario de Estado, Antony Blinken, en un comunicado.

Rusia decidió el sábado suspender el acuerdo que permitía exportar cereales de Ucrania a través del mar Negro tras un ataque a su flota en el puerto de Sebastopol.

Las tropas rusas se colocan a la defensiva ante la presión del Ejército ucraniano
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