miércoles 18/5/22

Ucrania refuerza la frontera con Moldavia y Rusia golpea el Donbás con brutalidad

El Ejército de Putin lanza más de 50 ataques aéreos sobre la sitiada ciudad de Mariúpol con bombas de fósforo
                      Un niño camina entre las ruinas de una iglesia de Chirnighiv bombardeada por los rusos. OLEG PETRASYUK
Un niño camina entre las ruinas de una iglesia de Chirnighiv bombardeada por los rusos. OLEG PETRASYUK

El Ejército ruso ha intensificado su ofensiva para controlar la zona de Izium, cercana al Donbás, mientras Ucrania ha reforzado la protección de la frontera estatal con Moldavia, tras los incidentes ocurridos en los últimos días en la república separatista moldava de Transnistria.

Moscú se ha dedicado en las últimas horas a concentrar tropas y armamento en la zona de Izium, próxima al Donbás y fronteriza con Rusia.

El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania informó este jueves en Facebook sobre la situación en los diferentes frentes en los que se enfrenta al Ejército ruso. Según el parte castrense ucraniano, las fuerzas rusas han trasladado unidades aerotransportadas y hasta 500 unidades de equipo militar a la ciudad de Izium para fortalecer sus capacidades ofensivas.

«Se observa —añade— que los principales esfuerzos de las tropas rusas se centran en Izium. El enemigo está tratando de lanzar una ofensiva en las direcciones de Sulyhivka-Nova Dmytrivka y Andriivka-Velyka Komyshuvakha», en esa misma región cercana al prorruso Donbás. «Los invasores rusos están aumentando el ritmo de la operación ofensiva. En casi todas las direcciones, las tropas rusas están intensificando su actividad bélica», añadió.

FRONTERA CON TRANSNISTRIA

Las fuerzas de defensa de la región de Odesa, en el sur de Ucrania y a orillas del mar Negro, han reforzado la protección de la frontera estatal con Moldavia, tras los incidentes ocurridos en los últimos días en la república separatista moldava de Transnistria.

Esta medida se adopta ante «una serie de provocaciones rusas en la autodeclarada república separatista de Transnistria», escribió este jueves Serhii Bratchuk, portavoz de la administración militar regional de Odesa, en su cuenta de Telegram.

La región de Odesa, cuya capital del mismo nombre se encuentra a orillas del mar Negro, es fronteriza con Transnitria y ha sufrido en los últimos días varios bombardeos rusos que han destrozado parte de sus infraestructuras. Por su parte, las autoridades prorrusas de Transnistria han denunciado varios ataques en su territorio, que muchos expertos ven como operaciones de falsa bandera para justificar actos de desestabilización que podrían implicar a Moldavia en el conflicto.

Los militares que permanecen sitiados por las tropas rusas en la planta siderúrgica de Azovstal, en la ciudad costera ucraniana de Mariúpol, han pedido que se les evacúe siguiendo el procedimiento de «extracción» que se empleó en Dunquerke (Francia) en 1940, en la II Guerra Mundial.

La Operación Dinamo, también conocida como milagro de Dunkerque o evacuación de Dunkerque, fue una operación de evacuación de las tropas aliadas en territorio francés en la II Guerra Mundial que permitió salvar a miles de soldados.

El llamamiento fue realizado por el comandante de la 36ª brigada de marines de las Fuerzas Armadas Ucranianas (FAU), Serhiy Volynsky, uno de los cerca de medio millar de militares ucranianos que permanecen cercados en las instalaciones de la planta de Azovstal.

«Llevamos 62 días luchando con un cerco completo, ahora estamos en la planta de Azovstal, realizando tareas junto con unidades del regimiento de Azov y otras unidades que han sido cercadas debido a las hostilidades en Mariúpol», dijo Volynsky, quien recordó que «hay más de 600 hombres heridos» en su grupo «con diferentes niveles de dificultad. Realmente necesitan ayuda médica».

El Ejército ruso ha lanzado durante la pasada noche más de 50 ataques aéreos sobre la sitiada ciudad de Mariúpol, en el sur de Ucrania, y entre los explosivos había «una gran cantidad de bombas de fósforo», denunció este jueves el regimiento de Azov, integrado en el ejército ucraniano y que resiste en la ciudad.

Unos quinientos miembros de esta agrupación militar se encuentran cercados, junto a un millar de civiles, en las instalaciones de la siderúrgica Azovstal, la única área de Mariúpol que no ha sido aún tomada por los rusos.

El comandante adjunto del regimiento, el capitán Sviatoslav Palamar, pidió en su cuenta de Telegram a las autoridades que tomen medidas decisivas para levantar el bloqueo de la ciudad o evacuar a los residentes y defensores. «Anoche hubo una enorme cantidad de bombas de fósforo: 50 ataques aéreos, misiles, artillería y todo lo que un bárbaro puede usar contra la Humanidad», dijo el militar en declaraciones que reproduce el diario local «Pravda».

GUTERRES EN BUCHA

El secretario general de la ONU, António Guterres, destacó ayer la importancia de la investigación sobre la posible comisión de crímenes de guerra en el municipio de Bucha durante la ocupación rusa e instó a Moscú a aceptar y colaborar con esa investigación.

«Insto a la Federación Rusa a aceptar y colaborar con la corte criminal internacional», dijo Guterres durante su visita a la fosa común de Bucha, donde ha expresado su «total apoyo» a la investigación de la Corte Penal Internacional. «Cuando hablamos de crímenes de guerra no podemos olvidar que el peor de los crímenes es la guerra por sí sola», lamentó el secretario general de la ONU.

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