jueves. 07.07.2022
Tráfico

La LE-20 perdió diez mil vehículos diarios en una década y la mitad del tráfico pesado

La ocupación media se recupera por encima de 30.000 usuarios a la espera de las correcciones y el soterramiento
                      Una vista de tráfico sobre la intersección de la rotonda de la Granja, en la circunvalación de León pendiente de un proyecto de soterramiento. RAMIRO
Una vista de tráfico sobre la intersección de la rotonda de la Granja, en la circunvalación de León pendiente de un proyecto de soterramiento. RAMIRO

La próxima reforma estructural que va a recibir la red principal de carreteras en León ya no va a llegar a tiempo. La Ronda Este es el mejor testigo de cargo de la involución económica y social de la capital leonesa, y su posicionamiento estratégico en medio del espacio geográfico del noroeste. La principal vía de circunvalación de León perdió en la última década diez mil vehículos en la intensidad media diaria que mide la ocupación y demanda de este vial, elemental en el anillo del movimiento de tráfico en el extrarradio de la capital.

Pendiente de una intervención retrasada desde 2007, clave para racionalizar la movilidad en torno a León, el soterramiento del cruce con el acceso este urbano de la carretera de la Candamia y la calle de la Granja, el revoque llega muy lejos del momento cenital del vial. Cuando más de cuarenta mil vehículos diarios se echaban sobre este paso que acordona y facilita el tránsito entre vías principales, y facilita los accesos recurrentes a la ciudad.

La resta resultó brutal a partir de 2009, cuando se estableció ese registro de referencia de la capacidad máxima que ha podido certificar hasta el momento la circunvalación leonesa. Más de 40.000 vehículos marcaron la proyección de este corredor de la circunvalación; que también contaba con un referencia envidiable en cuanto a tránsito pesado, otra de las tablas estadísticas que ha adelgazado con el tiempo, con el paso de las oportunidades, y mientras se aplicaron diferentes variables en la estructura que siempre llegaron tarde a la cita con la eficiencia y la tendencia que marcaban los tiempos.

Referentes

El pico de mayor demanda superó en 2009 los 40.000 vehículos, aún con la limitación de semáforos

La merma en la cifra de camiones y otros vehículos pesados alcanza a tres cuartas partes de los números de registros álgidos, cuando en 2005 superó con crecen las 4.500 de este segmento del transporte.

No se quedó ahí la reducción. Por la Ronda Este circulan en los últimos registros tomados en las estaciones de aforo en fechas previas y ejercicios más próximos al estallido de la pandemia la mitad del tráfico pesado que circulaba a través de esta arteria en aquel instante cumbre; con una ocupación media diaria de cuarenta mil vehículos, a finales de la primera década del siglo, más de dos mil de esas matrículas eran del segmento de pesados (la mitad, entonces, de la referencia récord de los cuatro mil quinientos). En 2005, el 13% de l tránsito atendía a tráfico pesado, el máximo de los veinte últimos años de la vía, que se aproxima al 4% a duras penas en los últimos ejercicios evaluados.

La ronda es testigo

La merma en los registros de usuarios coincide con otros parámetros de declive económico

La referencia de vehículos sobre la Ronda Este se coloca ahora en medias en las que se superan levemente los límites de treinta mil vehículos, luego de levantar la demanda que cayó en picado hasta el año 2015.

El Ministerio de Transportes ya tiene definido el nuevo estudio con el que va a justificar el paso inferior en la intersección de la Granja y la LE-20, desde el que maneja un proyecto estimado de más de 17 millones de euros, con el que se quiere restañar dos errores históricos con la estructuras en León: la elección de cruces de semáforos para intersecciones en áreas de amplio crecimiento urbano en el extrarradio de León sólo pudo empeorarse cuando se decidió cambiar este sistema por el de rotondas o glorietas en superficie.

Las estimaciones hacen creer que hasta 2040 no volverán las medias de tráfico a 40.000 vehículos, siempre en las mejores condiciones demográficas.

La LE-20 perdió diez mil vehículos diarios en una década y la mitad del tráfico pesado