miércoles 25/5/22

El 25% de abuelos escucha «son cosas de la edad» al ir al médico

El colectivo se queja de no recibir explicaciones sobre sus dolencias
                      Las personas mayores lamentan que a veces no se les comunica un diagnóstico de su malestar. F. OTERO
Las personas mayores lamentan que a veces no se les comunica un diagnóstico de su malestar. F. OTERO

El 25,3% de los abuelos se queja de que los sanitarios despacharon sus dolencias con la lapidaria frase de son «cosas de la edad», sin explicar de forma adecuada y técnicamente la posible causa de su malestar. Esa actitud de médicos y enfermeros representa «la situación de discriminación más habitual en el ámbito de los servicios sanitarios», según el último Informe sobre Edadismo del Barómetro de Mayores de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados.

La organización quiere poner el foco en los derechos de las personas mayores como pacientes. «Que se dirijan directamente a la persona acompañante cuando la persona paciente es mayor, es edadismo», insiste la presidenta de los pensionistas, Inmaculada Ruiz. Recuerda que, como el resto de la ciudadanía, el colectivo de personas mayores son «sujetos» con decisión sobre su salud.

«Como pacientes con derechos, exigimos que se cuente con nosotros, frente al tutelaje. Tenemos derecho a la información sanitaria y queremos ser consultados antes de tomar medidas que nos afectan directamente», indica. Para la confederación es importante incidir en la obtención de un diagnóstico «precoz y certero». «Queremos conseguir una mayor calidad de vida de los pacientes ofreciendo soluciones e información al paciente con afecciones de salud crónicas o complejas, como la demencia, buscando la intervención temprana y eficaz como manera de ampliar los períodos de calidad de vida de las personas afectadas, y como medio para luchar contra los diagnósticos tardíos o el infradiagnóstico. Tenemos derecho a ser pacientes formados e informados», destaca.

La emergencia sanitaria provocada por la pandemia sigue, además, generando una gran presión asistencial en las consultas de atención primaria, lo que se traduce en un gran impacto en las personas mayores con enfermedades crónicas y afectó de manera negativa a sus patologías.

En este sentido, la entidad de la Plataforma de Mayores y Pensionistas vuelve a recordar que el covid «no puede servir de excusa para esta situación» y, por ello, reclama con urgencia priorizar la atención personalizada para darles una adecuada y digna asistencia, así como el acceso y calidad en la atención a largo plazo.

«A una persona mayor no le puedes dar el diagnóstico a través de un teléfono, es absurdo», lamenta Ruiz, quien no obstante no culpa a los médicos sino al sistema. También considera «prioritario» reforzar y destinar más recursos a la atención primaria, estabilizar las condiciones laborales de los hospitales e incrementar su asistencia hasta que se cubran las ratios internacionalmente definidas, «pues de ello dependen las vidas no solo de los pacientes, sino también de las personas profesionales que salvaguardan nuestra salud».

La organización apunta que la brecha digital entre muchas personas del colectivo de mayores vulnera los estándares de accesibilidad y usabilidad a los servicios sanitarios.

El 25% de abuelos escucha «son cosas de la edad» al ir al médico
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