martes. 31.01.2023
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Instalaciones externas de Villahierro. MARCIANO PÉREZ

Este sábado se celebra el día mundial del médico. Por ese motivo Acaip, Sindicato Mayoritario en Instituciones Penitenciarias, quiere poner en conocimiento de
la sociedad leonesa, “el grave problema que falta de dichos profesionales en los centros penitenciarios en general y en el Centro Penitenciario de León en
particular supone dicho défici"t.

La falta de facultativos en los Centros Penitenciarios dependientes de la Secretaria General se sitúa en 321 de los 525 que figuran en la Relación de Puestos de trabajo, lo
que supone un déficit del 61% del total. En el Centro Penitenciario leonés, le situación es aun más alarmante, desempeñado “tan solo 3 médicos su labor de los 10 que
debería haber, lo que supone un déficit del 70%”, una tendencia al alza en los últimos años y que se verá incrementada ya que, desde la Secretaría General de
Instituciones Penitenciarias no se ponen las medidas adecuadas.

Estos profesionales destacan por el esfuerzo dedicado en brindar a sus pacientes lo mejor de ellos, algo que se ha demostrado durante los peores momentos de la
pandemia provocada por la Covid-19, y se sigue demostrando día a día en la difícil labor que cada uno de los trabajadores de prisiones realizan.

La Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del sistema de salud en su disposición adicional sexta, establece que las comunidades autónomas, en el plazo de
18 de meses, debían hacerse cargo de las transferencias sanitarias de prisiones. 19 años después, dichas transferencias no se han llevado a cabo aún en nuestra
Comunidad.

 Los centros penitenciarios no pueden seguir asumiendo el problema institucional creado, ya que repercute en la salud de los internos y en la seguridad de las prisiones.
Los facultativos tienen asignadas más funciones que las asistenciales. A modo de ejemplo, ante una alteración regimental del orden en la prisión es precisa la intervención
del médico para la elaboración de informe y valorar la conveniencia o no de la aplicación de sujeciones mecánicas, estableciendo el protocolo que sea preciso.
La carencia de médicos puede suponer un riesgo que no soluciona la telemedicina, implantada desde hace varios meses, siendo la prisión de León uno de los centros
donde se implantó como programa piloto.

En un entorno en el que más del 30% de los internos tienen medicación psiquiátrica y un alto porcentaje tiene patologías diversas como hepatitis, VIH, diabetes y un largo
etcétera, no se puede dejar caer el sistema.

Desde Acaip se entiende que la solución del problema pasa por un compromiso por parte de la administración penitenciaria y de las propias Comunidades Autónomas de no
dejar caer el sistema sanitario penitenciario. No es solo una cuestión de atención médica, se trata de la más elemental asistencia y de no establecer una doble pena a
quienes se encuentran privados de libertad, sin obviar la grave alteración del orden y los problemas de seguridad que genera en los centros penitenciarios la falta de atención
sanitaria.

Destacar por último, que el déficit de facultativos, hace que el trabajo a desarrollar por los mismos, recaiga en su totalidad en los enfermeros, profesionales que ni están
formados para ser médicos, ni cobran por desempeñar dicha labor. 

Acaip recuerda la problemática de los médicos en Villahierro