lunes. 06.02.2023

Atención Primaria, en vilo por la reforma sanitaria tras la dimisión de Juan Luis Burón

Francisco Abruña y Sofía Reguera asumen en funciones los cargos que deja el gerente de salud de Área en León y primaria

Sanidad ultima las directrices para reorganizar el primer escalón asistencial

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Los centros de salud esperan a su nuevo gerente. M.P.

El maremoto que se produjo en Valladolid el pasado mes de enero tras la ruptura del PP con Cs y que supuso la abrupta salida de Verónica Casado de la Consejería de Sanidad, la pérdida de influencia en el sector de Francisco Igea y la entrada como nuevo consejero de Alejandro Vázquez, sigue llegando por oleadas a León, como también ha ocurrido en las otras ocho provincias de la Comunidad.

En ese chapuzón inesperado, la resaca se llevó a José Pedro Fernández Vázquez de la dirección hospitalaria y ahora, al gerente de salud de Área y también encargado de Atención Primaria, Juan Luis Burón.

En la gerencia de Área parece que las cosas están más claras y se vuelve a confiar en un hombre de la casa y gran conocedor de la Sanidad en la provincia, Francisco Abruña, quien ha desempeñado cargos de responsabilidad desde los años noventa y ya está asumiendo el puesto en funciones.

En cambio, en Primaria el secretismo sobre quién sustituirá a Burón ha impuesto un velo de silencio que mantiene a este escalón asistencial en vilo, porque la reforma que se prevé en los órganos de gestión se anuncia profunda.

De momento, la que fuera directora médica con Fernández-Vázquez, Sofía Reguero, se encarga de la gerencia en funciones como ya hizo cuando el propio José Pedro dio el salto a la dirección del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) en diciembre de 2021.

La persona que se nombre en estos días no tendrá un papel fácil. Primaria adolece de varios agujeros.

Para empezar, los dos años de pandemia han dejado un poso psicológico importante en la plantilla. Faltan manos profesionales para cubrir un territorio extenso y de orografía complicada a la que se suman más de 420 consultorios para una población escasa en muchos pueblos, que exige mucha conducción a médicos y enfermeras para cubrir las localidades y encontrarse con pacientes cada vez más envejecidos y con pluripatologías que podrían resolverse con unos mejores servicios sociales.

La edad también afecta a la propia plantilla, con un 40% en vías de jubilarse en los próximos cinco años y sin recambio, ya que la especialidad de medicina de familia y comunitaria es una de las menos elegida por los MIR y EIR, complicando más la 'medicina de cabecera'.

A ello se suma que a partir de los 60 años, estos profesionales pueden liberarse de hacer guardias nocturnas si quieren, lo que implica más necesidad de sustitutos.

Aunque lo que más se necesita mejorar es el modelo de Sanidad para que los pacientes se sientan atendidos y se busque un equilibrio entre las nuevas tecnologías sin despreciar el trato directo que da sentido a la medicina.

El consejero ya anunció que el tiempo de espera para una consulta no puede ser de tres días como ahora.

Ya puso en marcha incentivos económicos para trabajar por las tardes y liberar algo la lista de espera de Primaria

. Pero no es suficiente, debe lograr que los ciudadanos den una buena valoración a la Sanidad, lo que pasa por modernizarla resolviendo lo que más disgusta a los enfermos: no ser vistos presencialmente y tener que aguardar tiempo.

El reto es importante y ya está en marcha. Al igual que en el Hospital de León el nuevo gerente se ha rodeado de su equipo de confianza, en primaria toca barrer y el nuevo responsable también dispondrá de un nuevo equipo.

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