jueves 21.11.2019
INFRAESTRUCTURAS

El AVE circula a medio gas en el túnel de Guadarrama por un defecto en la vía

Los convoyes que enlazan León y Madrid reducen la velocidad de 300 a 160 kilómetros
Obras del AVE. RAMIRO
Obras del AVE. RAMIRO

Los trenes que conectan León con Madrid se encuentran con un inconveniente para cumplir con máxima eficiencia el tiempo de trayecto marcado; un problema ajeno a la compañía ferroviaria. Por cuestiones de defectos que afectan a la estabilidad de la vía, se ven obligados a rebajar a la mitad la velocidad de paso a través de una decena de kilómetros que afectan al tramo del túnel del Guadarrama. Por ese punto de paso, en condiciones adecuadas, los trenes de alta velocidad pueden circular a un máximo de 300 kilómetros por hora; por causa de la situación defectuosa que presenta la traza, los convoyes se ven obligados transitar a una velocidad que en ningún caso supera los 160 kilómetros por hora. El inconveniente tiene una traducción directa en la horquilla horaria del trayecto, que podría resultar más ajustada aún a la previsión competitiva de completar el trazado entre la capital leonesa y la estación de Chamartín en un tiempo inferior a las dos horas de recorrido.

 

En ese empeño, se estrenó este año la aplicación del sistema de control del trasiego ferroviario del ERTMS en la línea que acerca el AVE a León, que desde el pasado verano permite que dos conexiones diarias entre Madrid y la capital leonesa se puedan quedar por debajo de las dos horas de trayecto. Ese hito va a tener continuidad en otros trenes de la rama del Alvia, que redundarán en la competitividad del servicio, que convertirán en más atractivo para el pasaje.

 

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias mantiene el calendario de pruebas con el fin de desplegar este sistema de control para los modelos del Alvia; este mismo fin de semana están programados ensayos y recorridos para avanzar en el proceso, que requiere de unos protocolos de seguridad extremos imprescindibles antes de aplicar el avanzado programa de frenado a los trayectos comerciales.

 

Los trenes que completan la conexión del norte con el centro de la península se topan ahora con ese imprevisto que presenta la inestabilidad en el túnel del Guadarrama que ralentiza el avance de las máquinas en uno de los tramos del corredor de la vía a León en el que no se localizaba ningún corsé que limitara la marcha.

 

Las galerías que salvan el accidente geográfico entre Madrid y Segovia llevan doce años en servicio, como punto clave que en casi 28 kilómetros de traza allana la conexión del noroeste con la capital de España.

El AVE circula a medio gas en el túnel de Guadarrama por un defecto en la vía