jueves 26/5/22
                      Imagen del lector de tarjetas en la entrada de Ordoño II. DL
Imagen del lector de tarjetas en la entrada de Ordoño II. DL

Más de dos años después de que la pandemia obligara a tomar medidas sanitarias excepcionales, los trabajadores del Ayuntamiento de León vuelven a pasar por el control de horarios de jornada laboral. Con una plantilla que asienta 1.906 plazas: 20 cargos de confianza eventuales que vencen con el mandato, 768 funcionarios, 973 laborales y 145 laborales discontinuos, la administración reanuda en 27 de sus centros de trabajo la vigilancia mediante un nuevo sistema que prescinde de la huella dactilar, como había desde 2017, y lo sustituye por tarjetas personales y cámaras que fotografían a los operarios en el momento de hacer el marcaje.

La obligación de fichar, que se había paralizado el 15 de marzo de 2020, se recupera con efectos de 1 de abril, según la instrucción pasada a todos los trabajadores municipales en los últimos días. El documento remarca que los responsables municipales consideran ahora «conveniente proceder al restablecimiento del sistema de control horario, que ha sido modificado para que no exista riesgo alguno de contagio por el hecho de tocar superficies que puedan estar presuntamente contaminadas».

La reimplantación se hará en dos fases. La primera, como se especifica en la instrucción, «extiende la aplicación del control horario a todo el personal municipal», a «excepción» de tres áreas: «la Policía Local, el personal del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento, y el personal de Limpieza Viaria y de Recogida de Residuos Sólidos Urbanos». Para los ellos «se establecerán sistemas de control adecuados a las características de los servicios a prestar», como se abunda en el documento, que incide en que «en el momento oportuno» la obligación se aplicará a «todo el personal municipal».

El sistema de control horario se realizará «mediante tarjetas de control de acceso individual que el empleado municipal deberá aproximar al lector para realizar el correspondiente marcaje o registro de entrada y/o salida», como se explica en el documento enviado a los trabajadores. En el momento de realizar esta operación, «el lector realizará una fotografía del rostro de la persona que utiliza la tarjeta, al efecto de poder comprobar, en su caso, que es el titular de la tarjeta quien realiza dicho marcaje», según se abunda en la instrucción, en la que se avisa de que «en caso de extravío, olvido o robo de la Tarjeta de Control de Acceso, está previsto un sistema alternativo de fichaje, mediante pin».

Como refuerzo a la tarjeta y las cámaras, instaladas ya en los 27 centros municipales afectados, «se establecen, igualmente, sistemas alternativos» para aquellos empleados públicos a los que, «por la necesaria movilidad en la realización de sus tareas habituales, no resulte práctico el uso de la citada tarjeta». El Ayuntamiento plantea incluso como alternativa «la realización de registros desde un ordenador, desde un teléfono móvil, u otros similares que se establezcan», según se informa en el documento de instrucciones, en el que se advierte de que «el acceso a los edificios municipales provistos de terminal para el control de acceso deberá realizarse obligatoriamente por las puertas de acceso que dispongan de tales terminales». Por este motivo, «el edificio de Ordoño II queda terminantemente prohibido el acceso o la salida de los empleados públicos por la puerta que da a la calle de Alfonso V», reservada para «emergencia», así como por «la puerta principal».

Los empleados públicos tendrán «acceso permanente al portal que recoge los datos del sistema de control de acceso». Esta posibilidad les permitirá que «puedan consultar, en cada momento, las horas de trabajo realizadas en cada momento», según se establece en la instrucción dispuesta por el consistorio.

El Ayuntamiento vuelve a obligar a sus empleados a fichar cuando trabajan
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