miércoles. 30.11.2022
Aumento de capacidad para Caléndula

El Centro de Supercomputación tendrá más espacio en la Universidad

La Junta y la ULE firman un acuerdo para intercambiar dependencias e infraestructuras
El consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones y el rector de la Universidad de León, ayer. J. CASARES

La Junta de Castilla y León y la Universidad de León firmaron ayer un acuerdo para la mutua cesión de espacios entre la Fundación Centro de Supercomputación de Castilla y León y la institución académica que conllevará un aumento de la capacidad del ordenador Caléndula.

La mutua cesión de espacios e infraestructuras se llevará a cabo en el edificio Crai-TIC del campus de Vegazana, que alberga diversos servicios tecnológicos de la Universidad, entre ellos el Centro de Proceso de Datos y aulas de informática, así como la sede de esta fundación, participada por la Junta de Castilla y León y por la propia institución académica. El objeto de este acuerdo, firmado por el consejero de Fomento y Medio Ambiente y presidente de la Fundación Centro de Supercomputación de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y por el rector de la ULE, Juan Francisco García Marín, es la ampliación de los espacios que ocupa el Scayle desde el año 2017. También se pretende compartir, por parte de ambas instituciones, el sistema de generación fotovoltaico de electricidad y del nuevo centro de transformación que la Fundación Scayle financiará en los próximos meses para mejorar la eficiencia energética del edificio.

Según confirmó la Consejería por medio de un comunicado, gracias al compromiso suscrito se incrementará sensiblemente la superficie destinada al supercomputador Caléndula, lo que facilitará la ubicación de nuevos equipamientos para ampliar su capacidad de cálculo.

Por otra parte, la instalación de paneles fotovoltaicos en la cubierta del edificio permitirá a la fundación autogenerar parte de su consumo eléctrico, considerablemente elevado como consecuencia del número de equipos informáticos que utiliza y de sus especiales necesidades de refrigeración. El centro de transformación será, a su vez, redimensionado para ser capaz de dar servicio a las ampliaciones de la potencia de cálculo previstas por Scayle. La consejería ha sostenido que ambas mejoras redundarán en beneficio tanto del Centro de Supercomputación como de la Universidad de León, generando ahorros, reduciendo la huella de carbono y favoreciendo las infraestructuras sostenibles y la transición verde.

El Centro de Supercomputación tendrá más espacio en la Universidad