miércoles. 10.08.2022
ÁGORA DE LA POESÍA

la colección privada de zacos

Balbino de la Calzada consigue reunir en su casa-museo más de 2.500 piezas, entre aperos de labranza y objetos cotidianos, recuperados de los arcones durante los últimos 30 años..

Hace alrededor de 30 años que Balbino de la Calzada decidió rescatar la tradición de la tierra, reuniendo una serie de reliquias en la galería de su casa de Zacos. Toda una pequeña muestra en miniatura de la esencia de León que transporta a quienes visitan este espacio al hogar de sus antepasados.

Este salvador de la tradición cuenta cómo empezó este hobby gracias a los objetos que recogió en la vivienda de sus padres situada en Sosas del Cumbral, perteneciente al Ayuntamiento leonés de Riello. Después de estas pequeñas adquisiciones, Balbino fue ampliando su colección hasta contar con unas 2.500 piezas, divididas en dos museos: uno que recoge los aperos de labranza, alrededor de 500 objetos situados en una finca al aire libre y otra colección, situada en la galería de su casa y que alberga objetos cotidianos que suman unos 2.000 ejemplares, sin que ninguno de ellos tenga su par en este espacio.

Entre los más preciados, Balbino destaca un azucarero que le regalaron a su madre cuando se casó, un mortero de madera que perteneció a sus abuelos y llegó a viajar hasta Buenos Aires y, por último, una máquina de desnatar leche gracias a la cual se conseguía la manteca que se exportaba a Madrid. «Un valor sentimental y no monetario», señala Balbino. Este leonés amante de lo antiguo destaca también su colección de copitas de orujo y tazas de café, así como las escrituras de las casas que guarda por «la maravillosa caligrafía con la que están escritas». La procedencia de los cachivaches que guarda esta casa de Zacos es muy variada y va desde objetos cedidos por familiares y amigos, hasta otros adquiridos en el rastro de León o, en unos pocos casos, comprados en Internet, algo que no entusiasma al propietario porque dice que «entra en contradicción» con el espíritu tradicional de este museo casero.

La intención de Balbino es guardar estos objetos como algo personal y no quiere enfocar su colección como si de un gran museo se tratase, aunque dice que tanto sus servicios como guía de este museo particular como las puertas de su casa estarán abiertas para quien desee acercarse.

la colección privada de zacos