jueves. 18.08.2022
Gestión energética

El Común reclama al Ayuntamiento los informes del escándalo del alumbrado

El organismo solicita la información tras reclamar los vecinos su mediación en el problema
polígono
El Polígono 10 es uno de los barrios en los que se apuntan quejas por la falta de iluminación. MARCIANO PÉREZ

Pese al parcheo en algunas zonas de sombra, iniciado con la instalación de nuevas farolas año y medio después de su aprobación, el equipo de gobierno del Ayuntamiento no se libra de tener que dar explicaciones del alumbrado. El Procurador del Común, como consecuencia de la reclamación presentada por la federación de asociaciones de vecinos Rey Ordoño II, ha requerido al consistorio que aporte la documentación sobre el estado de la infraestructura. En la comunicación se avisa a la administración municipal de que, entre los papeles, tienen que incluirse los informes rubricados por el jefe de sección de Gestión Energética, en los que se hace constar con mediciones empíricas que la iluminación es un 38% inferior a los mínimos precisos y que, hay ejemplos de calles, con un 50% menos de luminosidad de la reglamentaria.

La solicitud de información activa un proceso en el que, una vez recibidos todos los informes reclamados y consultadas las partes, el instructor del caso tendrá que emitir una resolución. La actuación responderá a las reivindicaciones de la federación vecinal, que buscó el amparo del Procurador del Común para que requiriera al Ayuntamiento de León que «cumpla con los parámetros legales establecidos sobre la luminosidad», mediante el aumento de la misma, «hasta llegar a los valores reglamentarios, que claramente son mayores de los que se tienen actualmente», según se hacía constar en el escrito.

La mediación solicitada llega después de que desde 2019, tanto desde la federación, como desde las asociaciones e incluso los vecinos a título particular, llenaran el departamento de quejas por «la deficiente calidad del alumbrado que presentaban las calles y plazas de los barrios como consecuencia de la renovación». El apunte hace referencia al cambio por completo de la infraestructura a tecnología de eficiencia energética, en el que el Ayuntamiento invirtió 20,05 millones de euros, a razón de 2,05 millones durante 10 años, con los que se amortiza la renovación de las luminarias, el mantenimiento y la factura eléctrica; un modelo de prestación que hace que, a menor consumo, aumenten las ganancias para la UTE adjudicataria, formada por OHL, Ingesán y Fermasa.

Sin respuesta

Ni ha habido disminución en el pago, a pesar de que el informe del jefe de servicio proponía al equipo de gobierno que se detrayera al menos una cantidad, ajustada a las calles en las que las mediciones demostraron que el servicio estaba por debajo de lo reglamentario. Esta situación ha hecho que los vecinos retomaran las quejas ante el Procurador del Común, al que reclaman que interceda además para que el Ayuntamiento les aporte «los distintos informes realizados desde 2019, año de puesta en marcha del actual alumbrado, por parte de los servicios correspondientes, en donde se muestre el seguimiento realizado por estos, sobre el cumplimiento o no del contrato».

El auxilio demandado se sucede después de que las quejas las conocieran de primera mano los concejales del equipo de gobierno de José Antonio Diez, como insisten los vecinos, quienes les han acompañado en las visitas. Pero no ha habido respuesta, como confirma el informe del jefe de servicio, quien, con el aval de un luxómetro, ha constatado que la luminosidad en ocho de las nueve calles auditadas se encuentra por debajo de la reglamentaria.

El relato de la «precariedad lúminica» denunciada por los vecinos abarca todos los barrios, algunos de ellos «completos, como, por ejemplo, Armunia, San Mamés, El Ejido, San Pedro, La Serna, El Crucero, La Vega, La Palomera, Polígono 10, zona del Campo de Golf, etcétera». Dentro de estas áreas, el escrito planteado ante la oficina del Procurador del Común reseña las «avenidas Mariano Andrés, Antibióticos, Quevedo, Doctor Fléming, las calles Moisés de León, San Juan Bosco o la misma plaza Santo Domingo, centro neurálgico de la ciudad».

El escrito de los vecinos incide en que «además de la reducción de la luminosidad de la ciudad, esta situación se ve agravada en muchas zonas a partir de las 22.15 horas», cuando se rebaja «un mayor porcentaje de la intensidad y se dejan «barrios enteros en semioscuridad». En la comunicación enviada al Defensor del Pueblo en la comunidad, los vecinos abundan en que ha habido «distintos episodios de inseguridad ciudadana entre los convecinos».

El Común reclama al Ayuntamiento los informes del escándalo del alumbrado
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